La borrasca del Norte de Europa que amenaza con dejar fuertes lluvias y provocar inundaciones en Euskadi alcanzó el Cantábrico en la tarde de ayer. Entró por Cantabria, como estaba previsto y comenzó a desplazarse hacia Euskadi. En sus primeros coletazos, el temporal obligó a evacuar a ocho personas en Santander ante el riesgo de que sus viviendas quedaran inundadas y también suspendió la conexión por ferrocarril de Feve entre Cantabria y Asturias por una avalancha de agua y barro a la altura de Treceño.
Las previsiones empeoraron respecto a las que facilitaron el lunes las agencias meteorológicas, lo que llevó a las administraciones a extremar el celo en cuanto a las medidas de protección. Según Aemet y Euskalmet, la alerta naranja quedó activada a las seis de la tarde y los nuevos datos hacían prever fuertes lluvias durante la noche que proseguirán durante la jornada de hoy. En la costa pueden alcanzarse, según la agencia vasca de meteorología, hasta 110 litros por metro cuadrado acumulados a lo largo de todo el día, incluso con probabilidad de tormentas y granizo. Se trata de un volumen similar al que ha provocado grandes daños en Asturias por el desbordamiento de ríos.
«Puede ser un día doblemente complicado porque a las precipitaciones caídas durante la noche pueden sumarse aguaceros durante el día que pongan en riesgo las zonas críticas habituales», indicó un experto del servicio estatal de meteorología, Armet. «Nuestros modelos indican unas precipitaciones de 80 litros por metro cuadrado en 12 horas», pronosticó.
Las nuevas previsiones más ajustadas llegaron pronto a todas las administraciones afectadas y éstas comenzaron a desplegar sus planes de actuación para prevenir posibles inundaciones o problemas en los servicios públicos. Lo hicieron de forma especial algunos ayuntamiento, como los de las capitales y poblaciones significativas como Getxo o Barakaldo. En general, las localidades trataron de anticiparse al temporal limpiando los sumideros para que el agua no se estanque y lanzado mensajes a la población para que esté alerta ante la posibilidad de crecida de ríos.
Precaución
En Getxo se recomendó no aparcar cerca del Gobela, el cauce donde se acometen obras de urgencia para tratar de evitar los habituales episodios de inundaciones. Y en Barakaldo y Santurtzi, por ejemplo, se movilizaron «todos los recursos» para efectuar un «especial seguimiento» de todas las zonas conflictivas. La Diputación de Vizcaya aplazó los trabajos en Malmasín concernidos por la Variante Sur. Y en Vitoria se aumentó la vigilancia sobre los ríos que atraviesan la ciudad y se tomaron precauciones para el desarrollo del Festival de Juegos.
En algunos puntos del Mediterráneo también fue una jornada complicada. En Denia se quedaron sin clase cientos de menores por las fuertes lluvias y en Alicante se registraron trombas de agua que dañaron el Teatro Principal de la ciudad. Se recogieron cerca de 60 litros por metro cuadrado.