La prueba que ha realizado el Ministerio de Educación entre alumnos de cuarto de Primaria para medir su capacidad de aplicar las competencias aprendidas coloca a Euskadi lejos de los primeros puestos. Un suspenso en el área lingüística, apenas llega a la media en Matemáticas y una puntuación tan baja en ciencias naturales y sociales que obligó a anular esos ejercicios. Los técnicos comprobaron que las diferencias de calificaciones entre los alumnos vascos que realizaron el examen en su lengua materna y aquellos que lo hicieron en el idioma de aprendizaje eran tan grandes que no pudieron dar por válida la muestra. Concluyeron que los niños que eligieron el euskera sin ser su idioma familiar no fueron capaces de expresar sus conocimientos.
La primera Evaluación Diagnóstica del Sistema Educativo que se realiza en España aporta una radiografía clara del rendimiento de los alumnos en cada comunidad. Utiliza la metodología del informe PISA, por lo que ofrece los resultados más precisos hechos hasta ahora sobre los conocimientos que tienen y lo que saben hacer con ellos los estudiantes de 9 y 10 años.
En concreto, el informe tenía como objetivo evaluar la adquisición de las competencias básicas de los alumnos en lingüística, matemáticas, conocimiento e interacción con el mundo físico, y ciencias sociales y ciudadanía. El examen, que se realizó en Euskadi en mayo de 2009, lo llevó a cabo el Instituto de Evaluación del Ministerio y fue igual para todas las autonomías. Se sometió a la prueba a un total de 28.708 alumnos.
La Rioja, Asturias, y Castilla y León y Aragón lograron la mejor puntuación. Se colocaron por debajo de la media en todas las áreas analizadas la Comunidad Valenciana, Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla. Pero una de las autonomías que sale peor parada es el País Vasco, sobre todo cuando el informe compara los resultados con el nivel socioeconómico y cultural. Con la mayor inversión en PIB, el gasto más alto de todas las autonomías por alumno -9.800 euros, por encima de Noruega, y 3.000 más que La Rioja-, una alta formación de los padres, y el menor porcentaje de inmigración, la comunidad vasca obtiene unos resultados pobres.
Resultados bajos
En competencias lingüísticas la comunidad vasca se queda con 494 puntos, por debajo de la media de 500 y con siete autonomías por detrás. Si además esos resultados se corrijen con el índice socioeconómico, Euskadi cae al puesto quince, con lo que sólo superaría a Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla. Los alumnos vascos únicamente lograron alcanzar la media estatal en Matemáticas, y por los pelos. Obtuvieron 501 puntos.
Pero la sorpresa en el País Vasco saltó en las pruebas de física y 'sociales'. En el primer borrador que elaboró el Ministerio de Educación aparecían unos resultados sorprentemente bajos en estas dos áreas. En conocimientos físicos, los escolares vascos lograron tan sólo 466 puntos, lejos de la media española de 500. Únicamente quedaron peor situadas las ciudades de Ceuta y Melilla, la comunidad Valenciana y Baleares. En 'sociales' fue peor aún: Euskadi se situó tercera por la cola, con 450 puntos y por encima de las ciudades autónomas.
Los resultados de estas dos materias no aparecen, sin embargo, en el documento final presentado ayer por la secretaria de Estado de Educación, Eva Almunia. El Gobierno vasco explicó que los técnicos descubrieron unas diferencias de calificaciones enormes entre las pruebas que hicieron los niños en su lengua materna y las que completaron los alumnos castellanoparlantes en euskera, el idioma en el que estudian en la escuela. Según detalló el Departamento vasco de Educación, «como se trata de una muestra y no de un examen a todos los alumnos, no había suficientes ejercicios hechos en lengua materna como para que el informe fuera válido, por lo que se decidió eliminarlo».
«Hay que recordar que son niños de 9 y 10 años que aún no tienen afianzado este segundo idioma en el que estudian», justificaron los portavoces de la consejería. Los alumnos, recordaron, tuvieron «libertad para elegir la lengua». En los exámenes de Pisa realizados durante la anterior legislatura, la consejería de EA optó por que los estudiantes hicieran las pruebas en el idioma materno, aunque estudiasen todas las materias en euskera, con el fin de lograr mejores resultados.