Ningún voto en contra y asentimiento general de los catorce miembros que integran el Consejo de Administración de Caja Rioja. Así culminó ayer la reunión de dos horas de este órgano de gobierno de Caja Rioja, convocado en cita extraordinaria para estudiar el Protocolo de Integración para la formación de un Sistema Institucional de Protección (SIP) con Caja Madrid, Bancaja, Caja Insular de Canarias, Caixa Laietana, Caja Ávila y Caja Segovia.
Todas las entidades de ahorro implicadas en esta 'fusión fría' celebraron ayer reuniones simultáneas, a veinticuatro horas de que finalizara el plazo dado por el Banco de España para poder optar a las ayudas del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), y todas decidieron crear este nuevo grupo financiero que se convertirá, a partir del uno de enero de 2011, en la primera caja de ahorros de España y en la primera entidad de banca comercial y de empresas en el mercado nacional por volumen de negocio.
El nuevo grupo, que suma 340.000 millones de euros en activos, envió ayer al Banco de España la documentación recogida en el protocolo para pedir al FROB 4.465 millones con los que hacer frente a esta alianza estratégica.
«Liderazgo en La Rioja»
Para Fernando Beltrán, presidente de Caja Rioja, lo más importante de este acuerdo es que permite «aumentar el liderazgo de Caja Rioja en nuestro territorio, manteniendo nuestra personalidad jurídica, la marca corporativa, los órganos de gobierno y la actividad comercial». Por otro lado, añadió, «extendemos la gestión y la responsabilidad en la distribución de la obra social, que es el objetivo fundamental que se persigue a la hora de estar integrados en un determinado grupo, pero manteniendo nuestra personalidad».
En parecidos términos se manifestó ayer Jorge Albájar, director de la entidad riojana. «Los ejes de este SIP son el respeto a la autonomía de gestión de las cajas en sus territorios naturales. Somos siete entidades, todas líderes en sus respectivos territorios, por lo que se minimiza el solapamiento de oficinas y se logra una amplia cobertura geográfica que permite mejorar la gama de servicios, con especial atención a las familias y empresas», señaló al término del encuentro.
Una vez aprobado el protocolo de 'fusión fría', el Consejo de Administración de Caja Rioja volverá a reunirse antes del nueve de julio para dar el plácet al documento oficial que recoja los pormenores de la constitución jurídica del nuevo grupo financiero y, a continuación, también en el mes de julio, será sometido a la Asamblea General de la Caja, como órgano supremo de gobierno. La Asamblea está formada por 98 personas, que representan a las corporaciones municipales, impositores, Comunidad Autónoma y empleados.
El Consejo de Administración de la nueva Caja resultante de la alianza de las siete ya mencionadas estará formado por 21 miembros, mientras que la Comisión Ejecutiva la integrarán once personas. En este nuevo grupo financiero, Caja Madrid tendrá un peso de un 52,06% y Bancaja de un 37,70 por ciento. Junto a ellas, el peso de Caja Insular de Canarias será de un 2,45%, de un 2,11% el de Caixa Laietana; de un 2,33 por ciento el de Caja Ávila; de un 2,01% el de Caja Segovia y de un 1,34% el de Caja Rioja. El grupo compartirá estrategias pero también resultados.
En la entidad de ahorros resultante de la fusión, el presidente será nombrado a propuesta de Caja Madrid, mientras que Bancaja nombrará al vicepresidente. La sede social de la sociedad central estará en Valencia y la capital de España acogerá la sede operativa.
El protocolo de integración establece que las áreas de Caja Madrid serán Madrid y Castilla-La Mancha, mientras que las de Bancaja serán Valencia y Baleares. La Caja Insular de Canarias ejercerá su influencia en el archipiélago canario y la Laietana en Gerona y Barcelona, excepto la ciudad condal. Caja Segovia, Caja Ávila y Caja Rioja operarán en sus respectivas provincias.