Antes de que termine mayo, la Denominación de Origen Arabako Txakolina tiene previsto plantar entre 40 y 45 nuevas hectáreas de viñas. Con estas previsiones, se completarán el cupo de un centenar que autorizó la Diputación en 2006. El objetivo es alcanzar una producción de un millón de botellas dentro de tres años, cuando entren en producción todas las plantaciones autorizadas.
En septiembre, los responsables del caldo alavés decidirán si solicitan nuevos permisos a la institución foral o deciden continuar siendo la Denominación de Origen más pequeña de España. «Si nosotros no crecemos, lo lógico es que tampoco lo hagan las otras denominaciones de txakoli. En Getaria producen 2,5 millones de botellas y en Vizcaya ya han alcanzado el millón», explicó el responsable, José Antonio Merino.
Los productores alaveses también están preocupados por el crecimiento de la producción de vino blanco que se espera en los próximos años en La Rioja, «aunque se trata de un caldo diferente» aclaró Merino.
El horizonte que esperan alcanzar permitirá que Arabako Txakolina pueda plantearse su salida al mercado internacional con fuerza. De momento, las tentativas que se han realizado han cosechado un enorme éxito y ya existe un mercado consolidado en Japón, EE UU e Inglaterra. «Entre el 15 y el 18% de nuestra producción se dedica a la exportación» señaló el gerente.
De momento, las 336.000 botellas que se pondrán en el mercado este año, junto a la ralentización de las ventas, darán un respiro a los productores ayaleses. ¿La razón? Que hasta ahora, la producción era muy escasa y la demanda elevada. Por tanto, las reservas se terminaban muy pronto, en agosto, y muchos hosteleros se quedaban sin txakoli alavés.
Dos nuevas bodegas
A pesar de su pequeño tamaño, Arabako Txakolina sigue creciendo a buen ritmo y este año ha puesto dos nuevas marcas en el mercado. Es el caso de Eukeni, que ya elabora en la bodega Artomañana, propiedad de los hermanos Álava, quienes con este nombre rinden homenaje a su padre, que impulsó la recuperación de la elaboración de txakoli en la comarca de Ayala. La de Artomañana ha pasado a ser la bodega más grande de todas las alavesas con una producción anual de 150.500 botellas. Hasta ahora, depositaba sus uvas en los depósitos comunes de la bodega Xarmant, en Amurrio, donde comenzó la elaboración de estos caldos. Por otra parte, la bodega Arzabro, de Delika, embotella con la marca Amets por primera vez en sus propias instalaciones con una producción anual de 18.000 botellas.
Con estas son ya siete las bodegas ayalesas que producen txakoli. Gárate y Beldui, en Llodio, Txomin Solaún, Xarmant, Artomañana y Arzabro en Amurrio y señorío de Astoniza en Okondo. En total, 336.000 botellas en los mercados, la producción más alta en la historia del txakoli alavés.