Carmen ha superado una de las enfermedades más fatídicas para cualquier mujer. Un cáncer de mama. Nada menos que en dos ocasiones. Todo un ejemplo de superación y esfuerzo personal con el que quiere animar a muchas otras personas que se encuentren en su misma situación. Y lo hará corriendo los cinco kilómetros que componen la Carrera de la Mujer, que por tercer año consecutivo llega a Vitoria.
Será el próximo domingo 13 de junio y, como en anteriores ocasiones, la cita tendrá su punto de salida y llegada en el parking de Mendizorroza. Allí se espera lograr por fin el reto de concentrar a 3.000 mujeres que, de forma solidaria, compitan para sensibilizar contra esta enfermedad.
Las interesadas en inscribirse en cualquiera de las múltiples categorías -a partir de 12 años y desde cuñadas a abuelas, incluyendo gimnasios o centros escolares- tienen de plazo hasta el 9 de junio y deberán abonar 5 euros. Pueden apuntarse a través de la página web www.carreradelamujer.com o en la planta de deportes de El Corte Inglés, que junto con el Ayuntamiento, la Diputación o la Caja Vital respaldan esta iniciativa, cuyo inicio será a las diez de la mañana.
A esa hora la madrina de esta carrera, la televisiva Anne Igartiburu, dará el pistoletazo de salida a una prueba que contará también con la presencia de Nieves Zarza, campeona de Álava en 2010 de campo a través, y de Raquel Llamas, ganadora de la última edición del medio maratón de Vitoria.
Un futuro «esperanzador»
Una vez finalizado el recorrido, la fiesta continuará con un festival de aeróbic dirigido por monitores de fitness, mientras que la actuación de una cantante de anteriores ediciones de Operación Triunfo amenizará la mañana dominical, marcada por la entrega de trofeos a las tres primeras clasificadas de cada categoría.
De esta forma, fiesta y deporte se aúnan una vez más en una competición que, según calificó ayer su responsable, Martín Fiz, «es la prueba femenina más importante en términos deportivos de toda Euskadi». Por su parte, el presidente de la asociación contra el cáncer de Álava, Augusto Borderas, hizo hincapié en que, en lo que respecta al cáncer de mama, las perspectivas son «optimistas, porque cada vez se está haciendo un tratamiento más personalizado y el futuro terapéutico de las enfermas es muy esperanzador».