El colectivo homosexual es cada vez más importante para el sector turístico. Un 'target' muy apetecible porque engloba a una clientela que, en términos generales, se caracteriza por tener un nivel adquisitivo por encima de la media y por invertir grandes cantidades de dinero en ocio, salud, moda, cultura... Hace más de una década, en Londres, bautizaron el turismo gay como 'The pink pound', algo así como 'La libra rosa', para referirse a una clientela que, cuando encuentra un destino acorde a sus gustos, gasta allí mucho más que el turista medio.
En la pasada edición de FITUR, una conferencia específica sobre turismo del colectivo GLTB (Gay, lesbianas, bisexuales y transexuales) puso de manifiesto la creciente importancia de este segmento poblacional que exige, cada vez más, una oferta especializada. Desde hace años, la etiqueta 'gay friendly' identifica destinos y establecimientos en los que este tipo de viajeros se siente cómodo porque en ellos puede disfrutar de amplias dosis de libertad. Ciudades abiertas, tolerantes, sin prejuicios. En una palabra, respetuosas. Esto no quiere decir que se trate de destinos exclusivamente para homosexuales, puesto que se caería en lo que se combate, la discriminación y la falta de tolerancia.
Las instituciones son conscientes de este 'tirón' y quieren aprovecharlo. Así, los departamentos de Turismo del Ayuntamiento de Bilbao y la Diputación Foral de Vizcaya se han propuesto atraer a la ciudad (y, por extensión, a la provincia) a turistas homosexuales. Para ello, miembros de ambas instituciones protagonizarán esta semana en Copenhague diversos encuentros con representantes daneses de diversos colectivos LGTB con el objetivo de posicionar Bilbao como destino turístico especializado. Este viaje forma parte de la campaña de promoción turística de Bilbao y Vizcaya, que incluye la presencia en algunas de las principales ferias del sector. Además de las acciones de promoción dirigidas a esta clientela potencial, también se mantendrán contactos con operadoras de viajes y con periodistas.
Para la concejala de Turismo en el Ayuntamiento de Bilbao, Isabel Sánchez Robles, éste es un objetivo «muy interesante», ya que está compuesto por personas «que viajan durante todo el año, tienen una capacidad económica superior a la media y, por lo general, son muy receptivas a las numerosas ofertas culturales que Bilbao puede ofrecerles». De esta forma, la capital vizcaína busca consolidarse como un destino donde este colectivo se sienta bien recibido y continuará haciendo promoción como ciudad 'gay friendly' en diferentes eventos para profesionales del sector turístico en países como Estados Unidos, Reino Unido y Suecia.