La leyenda que inaugura el ciclo musical del Casco Viejo recorrerá mañana las excavaciones en la muralla de la capital alavesa y disfrutará de una visita a la catedral Santa María. Bill Wyman, un enamorado de la arqueología, paseará por el templo acompañado de especialistas que han trabajado en el proyecto. Más tarde -en concreto, a partir de las 21.30 horas- su música llenará la plaza del Machete (aún quedan entradas, que distribuyen las fundaciones Santa María y Mejora y www.ticketmaster.com).
El blues, al que dedicó el álbum 'Blues Odissey', siempre ha estado presente en mayor o menor medida en su trayectoria. Se trata de un estilo que sigue vivo y bien de salud «porque está en las raíces de muchos tipos de música y, cualquiera que sea tu estado de ánimo, escuchar un buen disco de blues te reconfortará. Tocamos unos cuantos en los directos de los Rhythm Kings», expone Wyman.
Tanto él como Mayall han formado parte de la rama británica de la familia del blues, además, como fundadores de la misma. «Los Stones fueron la primera banda joven en tocar blues en Inglaterra, y entonces muchas bandas y músicos siguieron su estela y tan sólo lo pusieron al día y lo vendieron a América, de donde vino», relata.
El rock and roll clásico -junto al rhythm and blues, «que era la música pop de los negros en los 60»- es otro de los ingredientes clave en la alquimia musical de Bill Wyman, tal y como ha reflejado en algunos proyectos, como el que desarrolló a mediados de los ochenta junto a Jimmy Page, Paul Rodgers o Charlie Watts. «El grupo Willie And The Poor Boys fue el prólogo de los Bill Wyman's Rhythm Kings, escogiendo joyas tempranas de música con raíces del pasado y devolviéndolas a la vida de nuevo. Estaba haciendo entonces el mismo tipo de elecciones que ahora: una selección de blues, jazz, soul, rock, baladas, canciones de R&B. Con mucha variedad, tal y como tocamos actualmente».
«Más control creativo»
Esta fue una de las iniciativas del bajista durante su carrera de tres décadas en los Rolling Stones. «Quería más control creativo, ésa es la razón por la que comencé a producir a otros artistas, a hacer álbumes solo, a componer bandas sonoras de películas y a tocar en discos de otra gente».
En cualquier caso, pese a los eternos rumores de malentendidos o enemistades, el bajista destaca que no es así. «Aún soy buen amigo de los Stones y nos vemos algunas veces, especialmente en el caso de Charlie Watts», precisa quien construyó con el batería la sólida base rítmica del grupo.
Wyman valora positivamente el tiempo que pasó en la banda de rock por excelencia. «En general, fueron buenos años, con la excepción de los ochenta, cuando el grupo casi se rompió. No hicimos ninguna gira después de 1982 y antes de 1989, hubo mucho tiempo perdido y ésa es una de las razones por las que lo dejé al principio de los noventa. Tenía mejores cosas que hacer que holgazanear: creé Willie & The Poor Boys, escribí mi primer libro, 'Sólo Rolling' y abrí mi restaurante 'Sticky Fingers' en Londres», enumera.
Y recuerda de manera especial una gira que hizo en aquellos años. «El tour ARMS -en favor de la investigación de la esclerosis múltiple- por América, con Eric Clapton, Jeff Beck, Jimmy Page, Paul Rodgers, Joe Cocker y muchos otros, fue algo fabuloso».
Pero también ha compartido escenarios con diferentes artistas dentro de su labor con los Rhythm Kings. «En los últimos años, la banda ha sido elegida para muchos conciertos benéficos, tanto en Gran Bretaña como en Europa y ha respaldado a muchos grandes músicos de pop, rock, blues y soul, como Eric Clapton, Mark Knopfler, Peter Green, Mary Wilson (Supremes), Donovan, Mick Hucknall, Robin Gibb (Bee Gees), Paul Rodgers y Paolo Nutini, entre otros. Y todos ellos estuvieron encantados con el grupo», detalla el bajista.
Además, avanza que el público en Vitoria «se encontrará con que los Rhythm Kings de Bill Wyman son una banda única que cambia de estilo de canción a canción, con diferentes cantantes e instrumentación. La audiencia nunca puede aburrirse: este grupo está lleno de grandes vocalistas y brillantes músicos que les entretendrán. Y todos somos amigos».
Proyectos, proyectos
Considera que los Rhythm Kings «pueden ocupar un 20% de mi tiempo, lo que me permite dedicarme a mis otros proyectos». La detección de metales y la arqueología, la fotografía o la escritura de libros -tanto como biógrafo stoniano como en cuanto a especialista en hallazgos históricos, con 'Treasure Islands'- son algunos ejemplos.
«Siempre me ha gustado la variedad en mi vida y siempre he tenido muchos intereses fuera de la música. Desde que dejé el grupo (los Rolling Stones) he sido capaz de materalizarlo como proyectos. Y, afortunadamente, he tenido mucho tiempo con lo que he hecho hasta ahora», subraya el infatigable Wyman, que incluso ha diseñado un aparato detector de metales que lleva su nombre.