No es un problema nuevo para la sanidad vasca. La escasez de pediatras supone un serio quebradero de cabeza para Osakidetza, que desde hace años tiene que recurrir a médicos de familia para cubrir las plazas de esta especialidad pese a los esfuerzos de los responsables sanitarios por atraer al mayor número de profesionales a la comunidad autónoma. A esta falta de personal especializado hay que sumar el crecimiento demográfico, una circunstancia que no ayuda precisamente a rebajar el número de pacientes asignados a cada pediatra en los ambulatorios de la red pública vasca.
La demanda supera ampliamente la oferta. Tanto es así que de las 280 plazas distribuidas por las diferentes comarcas sanitarias, 25 están ocupadas por médicos de familia que no han estudiado la especialidad, aunque han recibido «formación específica» para atender a los menores de 14 años. «Estamos atados de pies y manos. No podemos hacer otra cosa. Son habas contadas», reconocen fuentes del Departamento de Sanidad. La Asociación Vasca de Pediatría de Atención Primaria (Avpap) ha decidido dar un paso al frente para tratar de solucionar una situación «que se puede volver insostenible». El colectivo ha pedido a Osakidetza que contrate médicos extranjeros para «paliar el déficit de especialistas en la red pública vasca», según explicó el presidente de la agrupación, Pedro Gorrotxategi.
Más niños por consulta
«Es un problema que venimos arrastrando desde hace años. No es la primera vez que le trasladamos a los responsables sanitarios nuestra preocupación por la carencia de profesionales en una especialidad tan sensible como la pediatría. Y traer facultativos del extranjero podría ser una solución para rebajar la presión asistencial de los doctores que trabajan en los ambulatorios», señaló el presidente de la asociación. Una de las mayores barreras que se encuentran los médicos extranjeros para ejercer en España es la dificultad para homologar los títulos, de ahí que la agrupación haya reclamado a las administraciones que «faciliten los trámites» para convalidar los estudios.
Un informe elaborado por la el Departamento de Sanidad en 2007 alertaba de que el Servicio Vasco de Salud iba a encontrarse con «verdaderas dificultades» para contratar profesionales formados. Ya entonces, la Dirección de Recursos Humanos detallaba una lista con más de una veintena de especialidades en las que sería complicado encontrar médicos, entre las que destacaba como la «más grave e inmediata» la carencia de pediatras. Osakidetza ha incorporado una veintena de nuevas plazas desde 2008 para atender a los menores de 14 años en Atención Primaria.
En un escenario de escasez de profesionales, la competencia entre comunidades autónomas para quedarse con los pediatras es «brutal». En este sentido, Pedro Gorrotxategi considera que las autoridades sanitarias vascas deberían «ofertar plazas más atractivas para evitar que los profesionales se vayan fuera, como de hecho está ocurriendo». Además de la contratación de especialistas en el extranjero, la Asociación Vasca de Pediatría de Atención Primaria también reclama a las autoridades sanitarias una enfermera por consulta -hay una por cada dos médicos- para rebajar la presión asistencial, espoleada por el crecimiento demográfico y la falta de especialistas.
El cupo de pacientes ha crecido en los dos últimos años hasta situarse en una media de 901 menores por facultativo en la red pública vasca, un centenar más de los recomendados por las principales sociedades científicas. Las comarcas guipuzcoanas (953) y la capital vizcaína (957) son las que presentan los mayores cupos por médico.