La zona de La Laguna está sufriendo una importante transformación. La remodelación y adecuación definitiva de las casetas de las cuadrillas fue el comienzo. Algunos retoques al espacio destinado a la Cofradía sirvieron para ahondar más en el adecentamiento del lugar de concentración de los sanjuaneros; a lo que también ha contribuido la prohibición del paso de los vehículos.
Pero lo cierto es que la directiva presidida por Pablo Vergara sigue ahondando en la necesidad de consolidar San Juan, y muy especialmente La Laguna, en un espacio destinado al disfrute de los mirandeses, durante las fiestas y «en cualquier otra época del año».
Y es en esa dinámica de cambio que tiene también por objeto devolver protagonismo al entorno natural, es en la que se enmarca el proyecto presentado ayer, y que no es otro que el de construir un nuevo quiosco en La Laguna para sustituir al actual. Teniendo en cuenta la inminencia de las fiestas sanjuaneras, queda claro que las charangas de las cuadrillas acudirán todavía este año al viejo templete para dar ambiente musical a La Laguna.
La propuesta que, según el presidente de la Cofradía, está sujeta a «variaciones y sugerencias», es una realidad y el boceto debería adquirir visos de realidad para las fiestas de San Juan del Monte de 2011. Esa es, sin duda, la intención de Vergara y el conjunto de los integrantes de su junta directiva; pero no es menos cierto, como se apuntó durante la presentación del proyecto, diseñado por Rodolfo Alonso, que la posibilidad de esta construcción estará sujeta a la disponibilidad económica.
El presidente no se atrevió a ofrecer cifras concretas del coste final de la obra. Entre otras cosas porque todavía no se dispone del proyecto técnico que realizará el arquitecto Jesús Zárate. Pese a ello y, tomando como base la experiencia de otros trabajos realizados, Vergara estima que la construcción de este nuevo quiosco podría suponer «entre 80.000 y 100.000 euros».
La cantidad barajada es importante y se reflejará en el presupuesto de la Cofradía del próximo ejercicio. Antes, en cualquier caso, se establecerán los contactos necesarios para saber con qué subvenciones y aportaciones podría contarse. La iniciativa de construir un nuevo quiosco no es algo novedoso, sino la constatación de que Vergara quiere «ir concretando las propuestas que hicimos cuando nos presentamos a las elecciones».
En aquel entonces apuntó que durante su mandato colaboraría con la Junta y el Ayuntamiento para embellecer el entorno de La Laguna. Y ahí es donde cabe el proyecto.
Más utilidad
El templete, hoy por hoy, no tiene mucho más uso que el que se le da durante los días de las fiestas de San Juan y desde la Cofradía lo que pretenden es que tenga una mayor utilidad. Entienden que sería conveniente que pudiera emplear durante todo el verano. Que entre junio y septiembre sea el escenario para «festivales o concursos».
El concepto de quiosco admite pocas variaciones, y el que en un futuro adornará La Laguna tampoco tendrá un diseño espectacular; entre otras cosas porque se mantendrá acorde al entorno.
Aun así, será diferente al que ahora mismo se conoce. Estará rodeado por una acera circular de piedra de canto de río. Este material también será el que se colocará en el suelo del templete, que tendrá además unas líneas graníticas.
En cuanto al barandado será exactamente igual al que había en el antiguo Puente de Hierro y que, en su momento se aprovechó para cerrar la caseta de la Cofradía. Ya no quedan piezas de aquella barandilla pero «vamos a mantener la continuidad». El cierre tendrá dos quebrantos para dar mayor amplitud y se ha pensado en que el quiosco tenga dos accesos. Uno de ellos acondicionado para poder poner una rampa. «No es obligatorio pero nos parece que puede ser una buena idea».
Los pilares también van a tener similitud con otro elemento del mobiliario urbano mirandés. Van a ser muy parecidos a los pies de las farolas que recientemente se han retirado de la Plaza de España.
Y en cuanto a la bóveda será una estructura metálica forrada en su interior con madera. Y, en principio, «la parte de fuera simularía la pizarra». Se empleará un material blando para aguantar impactos y roturas.
Por lo que respecta a las dimensiones el futuro templete tendrá un diámetro de quince metros. Es muy superior al actual y, también más grande que cualquiera de los quioscos que existen actualmente en la ciudad. Para que todo el mundo pueda hacerse a la idea de su tamaño Vergara apuntó que en éste «como mínimo, la banda municipal cabrá entera. Hasta ahora actuaba en casetas y entendemos que merece tener un espacio adecuado».
La Laguna sufrirá otro cambio, «pequeño», con la construcción de este nuevo quiosco, ya que la idea inicial es la de desplazarlo tres o metros, que según expuso el presidente de la Cofradía, es justo el eje de ese paraje. Eso sí, probablemente esta nueva obra obligará a suprimir tres árboles, en concreto plataneros; una especie que nadie sabe cómo llegó hasta San Juan. Si se está pensando en su eliminación es porque «rompen toda la estética» y, además, según Pablo Vergara, en el lugar en el que se encuentran «ya no sirven ni para dar sombra ni para nada». Este extremo está aún por concretar.