elcorreo.com
Domingo, 12 febrero 2012
cubierto
Hoy-5 / 0||Mañana-3 / 1|
más información sobre el tiempo
Estás en: > >
Cuando la primavera hace daño

LA RIOJA

Cuando la primavera hace daño

26.04.10 - 02:54 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
La llegada de la primavera, acompañada como siempre del sol y el calor, siempre es motivo de alegría popular. Más aún si se tiene en cuenta que el invierno ha sido bastante duro en lo que a temperaturas se refiere. Pero para muchos, el buen tiempo que reinará en los próximos meses es también causa de disgusto y dolor físico. Estornudos, picor, ojos enrojecidos, estar todo el día con el pañuelo en la mano... Son los síntomas típicos e inequívocos cuando se es alérgico al polen.
Se trata de la alteración inmunológica más frecuente entre la población, y los riojanos no escapan de su efecto, que ya se ha dejado notar. La alergóloga del Servicio Riojano de Salud Dolores del Pozo detalla que los cálculos que manejan los expertos reflejan que «un 20% de la población es sensible a los pólenes, si bien sólo la mitad de estas personas tienen síntomas de esa alergia y, sólo en la mitad de éstos últimos, los síntomas son lo suficientemente importantes como para recibir un tratamiento».
Las previsiones sobre la cantidad de polen que circulará por el aire para desgracia de los alérgicos no son nada alentadoras. El invierno húmedo hará que la polinización de las flores sea más fuerte, tanto en La Rioja como en la mayor parte de España. No obstante, la doctora del Pozo recuerda que, «muchas veces, las previsiones catastrofistas se quedan en nada si la primavera es especialmente lluviosa o fría». Estos dos fenómenos se convierten en estos meses en aliados de las personas alérgicas al polen, así que todavía no hay que perder las esperanzas de tener una primavera 'tranquila'.
Además, todavía no ha llegado el punto álgido para la reina de las alergias primaverales: la provocada por las gramíneas (hierbas), que suele producirse entre la segunda quincena de mayo y la primera de junio. No tienen tanta suerte los alérgicos al plátano de sombra, árbol muy estético que adorna numerosas ciudades, entre ellas Logroño. Esta semana, la Sociedad Española de Alergología cifraba la presencia de polen de este árbol en el aire riojano en 900 granos por metro cúbico, casi el doble que la semana anterior.
El problema, además, es que la mayoría de los alérgicos son sensibles a más de un tipo de polen (gramíneas, olivo, plátano, cupresáceas, etc.), de modo que se dan casos de personas «que encadenan una primavera entera de alergias», subraya del Pozo.
Más en niños y jóvenes
Las alergias al polen se producen cuando la sustancia alérgena (polen) se combina con un anticuerpo segregado por nuestro organismo: la inmunoglobulina. La mezcla de ambos provoca la liberación en el cuerpo de sustancias inflamatorias, como la histamina. Este proceso alérgico se produce con más frecuencia en niños y adultos jóvenes, si bien puede aparecer a cualquier edad.
Carlos, de casi nueve años, es uno de estos alérgicos a las gramíneas. «Me molesta, porque tengo mocos, estornudos y tos, y además tengo que tomar pastillas», cuenta. Carlos ha tenido también algunos ataques de asma por esta causa. No en vano el 30% de los alérgicos al polen padece estos problemas respiratorios.
Además de la edad, el lugar de residencia también influye en la aparición de estas alergias. «Vienen menos personas con estos problemas de los pueblos que de la ciudad, aunque los primeros están más expuestos al polen», cuenta la doctora del Pozo. ¿Hay entonces una alergia urbana? Al parecer, sí, pero las causas pueden ser diversas. «Algunos expertos inciden en el efecto de la polución y otros destacan que la combustión de los motores diésel actúa como adyuvante», indica esta alergóloga.
Los síntomas de un alérgico al polen van desde la conjuntivitis (enrojecimiento de ojos, fotofobia, lagrimeo, hinchazón de párpados), a la rinitis (mucosidad acuosa, estornudos) y los síntomas físicos (ronchas, manchas en la piel, tos, asma, picores...)
Para minimizarlos, la regla de oro es evitar el contacto con estas plantas que arrojan polen. Pero también se puede optar por 'recetas de la abuela' como la ingesta de cebolla, manzana o espinaca, que minimizan los efectos de la 'fiebre del heno' (la alergia) por su alto contenido en quercitina, una sustancia beneficiosa para estos casos. El problema es que muchos alérgicos al polen reaccionan también ante frutas como la manzana.
TAGS RELACIONADOS
En Tuenti
Cuando la primavera hace daño

Dos jóvenes conversan bajo la lluvia de pelusas cargadas de polen en el Parque del Ebro de Logroño :: ALFREDO IGLESIAS

elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.