La polémica línea de alta tensión de 400 Kv entre Muruarte, Castejón (Navarra) y Vitoria, proyectada por Red Eléctrica Española (REE) a través de la Montaña Alavesa y de los Montes de Vitoria se ha topado con una obstáculo administrativo que se antoja difícil de salvar. Mientras la provincia -ya sean instituciones o asociaciones- continúa enfrascada en la presentación de alegaciones (el periodo finaliza el 7 de mayo), el partido más importante, al menos para los detractores al proyecto, se juega en los despachos del Gobierno vasco, en concreto, en la consejería de Medio Ambiente que dirige la socialista Pilar Unzalu. ¿El motivo? El inicio del procedimiento para declarar los Montes de Vitoria parque natural, el as que el Gabinete Agirre se guarda bajo la manga para intentar bloquear la polémica iniciativa.
Los técnicos del Departamento foral de Medio Ambiente no lo dudan: la simple publicación de la orden gubernamental en el Boletín Oficial del País Vasco -17 de marzo- ya es más que suficiente para que Red Eléctrica vaya planteando un nuevo trazado. La duda era saber si era necesario esperar a que se declarara parque natural o no, pero el equipo del diputado de Medio Ambiente, Mikel Mintegi, se aferra al contenido de la orden para despejar cualquier duda.
Y es que en su artículo 3, y de conformidad a la Ley de Conservación de la Naturaleza del País Vasco, se dice que «desde la entrada en vigor de la presente disposición no se podrán realizar actos que supongan una transformación sensible de la realidad física y biológica que pueda llegar a hacer imposible o dificultar de forma importante la consecución de los objetivos de dicho plan».
Mayoría del Parlamento
Por si fuera poco, el pasado día 14, el Parlamento vasco aprobó por unanimidad y a petición de EA una moción en la que se instaba al Gobierno vasco a impulsar con la «mayor celeridad posible» el procedimiento para dotar de mayor protección a uno de los parajes naturales más relevantes de Álava con el propósito de evitar, precisamente, que se construya la línea o los parques eólicos previstos en Treviño.
Los interrogantes en torno al proyecto son muchos. El rechazo social, político e institucional se ha multiplicado en los últimos meses evidenciando la soledad del PSE alavés, que defiende la necesidad de hacer la línea de alta tensión de 400 Kv por el trazado previsto, aunque en las últimas horas se ha mostrado abierto a otras alternativas. Ayer mismo, el alcalde de Vitoria, Patxi Lazcoz, aseguró que seguirá al dictado las recomendaciones del informe técnico que ha encargado.