Los técnicos municipales tienen ya bajo la lupa las ocho propuestas que han concurrido al concurso municipal para proyectar la nueva estación de autobuses de Vitoria, en el vértice del parque de Arriaga más próximo a la rotonda de América Latina, y que siguen en la liza por hacerse con el encargo. Conscientes de la polémica que ha rodeado el plan -impulsado por el Gabinete Lazcoz con el respaldo de su 'socio preferente', el PNV- por su impacto tanto físico como visual sobre el parque, la mitad se ha esforzado en mimetizar el equipamiento con el espacio natural que lo rodea. Tres de ellos apuestan, además, por semisoterrarla para ganar espacio y, a la vez, reducir el consumo de zona verde. Otros tantos se han decantado por mantener la esencia del diseño que en su día hizo la empresa Trakteplan y añadirle mejoras. Estas son, una por una, las ocho maneras que se barajan para jubilar, de una vez por todas, la caduca terminal de Los Herrán:
Mozas y Aguirre
En medio de Portal de Foronda
Todos los concursantes se han ceñido a la localización fijada por el Ayuntamiento salvo uno. El tándem local formado por Javier Mozas y Eduardo Aguirre ha desplazado la estación a la mediana de Portal de Foronda, donde la semisoterra. Con ese cambio de ubicación logra «dejar intacto tanto el parque como el estacionamiento actual», evita «cruces con los actuales viales de entrada y salida de la ciudad», y oculta las dársenas, que eleva a 35. Los arquitectos completan su trabajo con un cubierta, la de la planta primera, acondicionada como una terraza con vegetación de acceso público, un helipuerto para «emergencias o conexiones directas y exclusivas con los aeropuertos de Foronda y Loiu», y un segundo edificio en la trasera, y conectado con éste bajo tierra, para acoger el futuro enlace con el AVE. Su diseño obligaría a desviar una parte de las vías del tranvía.
Idom
Una cubierta cóncava de césped artificial
La ingeniería Idom se ciñe al espacio marcado y concibe un «gran contenedor de vidrio» con fachadas que conforma con esbeltas lamas metálicas que posiciona sobre su eje para jugar con la luz. 'Tapa' el conjunto con una cubierta ligeramente cóncava rematada con césped artificial para fundirlo con el entorno. La curva que confiere al techo permite al edificio ganar altura en sus extremos y poner así énfasis en la entrada principal, con 14 metros de altura, y en la posterior, con 11. Un gran óculo circular colocado sobre las dársenas le asegura iluminación natural. La firma que participó en el diseño de la estación de Pamplona repite aquí el perfil circular de la zona de dársenas para «optimizar» el tráfico.
BCQ y Eptisa
Una «caja metálica» con «luz propia»
La unión temporal de empresas (UTE) formada por BCQ y Eptisa da por bueno el proyecto inicial de Trakteplan al que, eso sí, introduce algunas modificaciones. En concreto, simplifica desde el punto de vista constructivo la solución aportada a las cubiertas y a las fachadas. El resultado es una terminal «contenida en la forma y en apariencia sencilla» que, «gracias al nuevo ceramiento», a base de vidrio y lamas de aluminio, convierte el conjunto en una «gran caja metálica y traslúcida, donde la luz exterior se escapa a través de la celosía».
Typsa con Pablo Carretón
Gran entrada en esquina
La empresa Typsa y Pablo Carretón, el arquitecto vitoriano con el que ha contado como colaborador para este plan, han seguido igualmente las directrices del anteproyecto ya existente, si bien han introducido cambios. Así, «regulariza» la cubierta, a la que extirpa el triángulo que se asomaba al parque; potencia la entrada en esquina, elimina la segunda planta, traslada a la primera el equipamiento previsto para el barrio, y amplía la zona de aparcamiento de carga y descarga.
Saitec
Una «atalaya» con vegetación interior
La ingeniería Saitec ha dibujado un edificio con forma elíptica y «rotunda» que también soterra en parte y cubre con un jardín transitable. Éste se eleva en la zona Oeste donde incluye una gran fachada acristalada -la única de la terminal- con vistas a Portal de Foronda. El conjunto, que se configura por un lado con ese 'mirador' y, por otro, con un muro curvo de hormigón, se eleva ligeramente sobre la topografía actual de la zona erigiéndose en una «atalaya». El corazón del volumen lo ocupa un jardín interior, en torno al que se ubican las dársenas.
BTS y Vitoria
Las dársenas, en círculo
Los navarros Blasco, Tabuenca y Sagastume, que también diseñaron la estación de Pamplona, se disputan el concurso bajo la consigna de la «optimización». Para empezar reducen la superficie de planta de un edificio concebido para que, en su interior, el viajero se sienta como si estuviera «en el mismo parque». Aportan, como en la capital navarra, una solución radial al área de las dársenas, sitúan las rampas de acceso y salida en la mediana de Portal de Foronda e introducen un aparcamiento subterráneo.
GLM Proyects
Un jardín «transitable» en el techo
La idea motriz para la secuela de Los Herrán que ha desarrollado Mikel Garbizu y su empresa GLM gira en torno a tres preceptos: semisoterramiento, cubierta ajardinada utilizable por los ciudadanos y «búsqueda de un mínimo impacto ambiental del conjunto». Por ello, propone un «bajo perfil volumétrico» y una fachada basada en «planteamientos organicistas» para propiciar su integración en el espacio natural que lo bordea.
BTS y Vitoria
Un 'monolito' de 35 metros de alto
Los arquitectos Ruiz de Ocenda, Usandizaga y García de Acilu han cogido el anteproyecto originario y le han cambiado su cubierta por otra de cobre en azul-verdoso y le han introducido captadores de luz natural. Pero, sin duda, su mayor aportación es otra: un prisma de 35 metros de altura, de base triangular y con una linterna superior, que lo haría visible de lejos tanto de noche como de día, como «símbolo y referencia de la estación intermodal que está llamada a ser».