El pequeño comercio sufre en Vitoria más que en el resto del País Vasco. Durante 2009, el año más duro de la crisis, las ventas cayeron aquí un 5,3% mientras que en el resto de la comunidad lo hicieron un 3,4%. Además, en la ciudad se recortaron un 8% los puestos de trabajo en el sector. La situación es «muy preocupante», admite la presidenta de Gasteiz On, pero, pese a todo, es optimista. Primero, porque hay síntomas de recuperación. Segundo, porque ahora sólo queda mejorar. Y tercero, porque, pase lo que pase, «aquí somos elegantes».
-¿Lo peor ha pasado?
-Es para estar preocupada, pero también estoy animada porque en febrero y marzo ha bajado el desempleo en Álava, aunque sea un poco. Para nosotros que ocurra esto es muy positivo.
-Van a remolque de cómo evolucione la situación económica.
-En estos asuntos influye mucho la cuestión psicológica. Cuando se empezó a hablar de crisis, con el machaqueo constante en los medios de comunicación, la gente dejó de comprar. El hecho de que ahora haya noticias positivas, como, por ejemplo, que la construcción empieza a remontar, anima a consumir. Y también influye que hayan bajado los tipos de interés, porque la mayoría de la gente está metida en pisos. Ya lo estamos notando, porque la campaña en el sector textil ha empezado muy bien.
-El comercio vitoriano perdió el 8% de sus trabajadores en 2009 ¿Por qué cayó más el empleo que las ventas, que sólo bajaron el 5,3%?
-La explicación es que ha habido más comerciantes que han accedido a la jubilación, una decisión que quizás venían retrasando y a la que les animó la crisis. Pero la pérdida de empleos no se ha debido a que los comercios hayan prescindido de empleados.
La especialización
-El pequeño comercio es el que más ha sufrido: las ventas se redujeron un 7,3%, mientras que en las grandes superficies únicamente descendieron el 3,9%.
-Es cierto que la recesión acentúa las diferencias. La razón hay que buscarla en que el pequeño comercio en Álava está formado por tiendas de más calidad y con precios más altos. En una gran superficie están las cadenas, con precios más baratos, que son las que menos acusan el golpe de la crisis.
-¿Qué debe hacer el pequeño comercio?
-Tenemos que especializarnos, ofrecer cosas que no tengan las cadenas.
-Llevamos años hablando de lo mismo, ¿en qué consiste esa especialización?
-En tener artículos diferentes. Ahora, por la calle parece que toda la gente va vestida igual. Lo que debemos es ofrecer ese plus, también en calidad.
-Y en precio. Porque eso será más caro.
-No todas las marcas son de precios altos. Y tenemos que ponernos las pilas. Lo hemos hecho y por eso la crisis, al final, no ha sido tan desastrosa como cabía esperar. Además, está el valor añadido de la atención al cliente.
-Habrá gente que prefiera ir a una gran superficie y revolver a su aire entre el género.
-Quien viene al pequeño comercio busca que le mimes, que le atiendas, que le recomiendes. Pero yo, cuando entra alguien en mi tienda, siempre le digo, ¿quieres ayuda o ir a tu aire? La mayoría quiere consejo: qué zapatos debe llevar, qué medias le van con ellos... Estoy hablando de gente joven, no sólo de mayores. Por ejemplo, chavalas que quieren comprar algo especial para una boda.
-Dicen que cada ciudad tiene su estilo. ¿Se diferencia en algo Vitoria de Bilbao o San Sebastián?
-En Vitoria y Bilbao se viste parecido. Pero Donosti es otra cosa. Quizás sea por tener playa, pero allí son más atrevidos, sobre todo los chicos: puedes ver pantalones de colores, como rojos y granates, que aquí no se ven. También ocurre con las chicas, aunque en eso ayuda el clima: tener cinco grados más hace que puedan llevar pantaloncitos, shorts... Quien se pone eso aquí va con las piernas moradas.
-¿Hay diferencias con el sur?
-Aquí en el norte la gente, en general, es más elegante. Hombre, puedes ver de todo, pero hay otra forma de comprar. Se ve en los tonos, en los colores... Incluso nos lo dicen los proveedores.
-Regresemos a la situación del sector. ¿Funciona el plan Alhóndiga?
-Hemos sufrido mucho mientras se ha hecho Sancho el Sabio, Prado y Badaya. Durante las obras lo pasamos fatal porque esas cosas siempre afectan a las ventas. Pero ahora estamos encantados, es muy positivo. Pero queremos más.
-¿Más?
-Queremos que esto no sólo quede bonito, sino que vaya más lejos, que haya un plus en estas calles, hacer cosas diferentes en relación con la animación en la vía pública.
-¿A qué se refiere?
-Estamos barajando ideas que aún no puedo revelar. Pero pensamos en algo como, por ejemplo, se hace en Navidad. Aprovechar las pantallas y las pérgolas que se han puesto para hacer actividades, para que la gente se acerque a la zona.
Un plan para Francia
-Parece que el Ayuntamiento va a extender el Plan Alhóndiga hasta la calle Francia. ¿Esto es lo que le hace falta al este de la ciudad para que se relance?
-Desde Gasteiz On pedimos que la calle Francia se incluyese en el plan Alhóndiga. Su problema es que se ha quedado como una vía rápida por donde pasan miles de vehículos al día y los comercios lo han empezado a sentir. Allí, ni te puedes parar con el coche ni es agradable para caminar porque las aceras son demasiado estrechas. El Ayuntamiento ya contempla estudiar algunas soluciones.
-¿Es lógico pensar en resucitar zonas como la calle Francia si se suceden los cierres hasta en la 'milla de oro'?
-La mayoría de los cierres en la 'milla de oro' han sido causados por la falta de relevo generacional, porque nuestros hijos no quieren seguir en esto. Es lo que pasó, por ejemplo, con Kolkay.
-Pero a veces las lonjas quedan vacías.
-Es cierto que aún hay tiendas cerradas en la calle Dato y por esa zona. Creo que es debido a que sus precios siguen siendo mucho más altos que en otros lugares de la ciudad.
-El Ayuntamiento proyecta dar más densidad a Salburua y Zabalgana para que pueda florecer la actividad comercial y evitar que se repita la experiencia de Lakua. ¿Cómo lo ve?
-En todas las ciudades hay ejes comerciales, en cualquier urbe europea hay lugares donde hay más comercio. Eso no quiere decir que no haya tiendas en Lakua o Salburua, porque la gente necesita tener cerca de casa un sitio donde comprarse unas medias o cosas para el niño.
-Lo básico.
-Sí. E incluso más. Pero no en todos los barrios puede haber un montón de tiendas que cubran todas la necesidades porque no hay tanto negocio para repartir. Así que, por otro lado, también tiene que haber un trazado, unos ejes comerciales, esos sitios que atraigan a la gente de los barrios y también de otras ciudades.