En una semana Azucarera Ebro dará por concluido el proceso de molturación de remolacha y dos o tres jornadas después acabara con el proceso de jarabe. De este modo, en aproximadamente 10 días la planta de la carretera nacional cerrará la campaña 2009/10 que comenzó cinco meses atrás, allá por el 3 de noviembre.
Tras el parón al que se vio abocada la empresa en febrero por las lluvias que impedían extraer cultivo de la Llanada Alavesa, la actividad se ha desarrollado a un ritmo normal de trabajo desde que el pasado día 16 de retomase la actividad para molturar unas 100.000 toneladas que quedaban pendientes.
En estos momentos, se están moliendo diariamente algo más de 5.000 toneladas y, a este ritmo, Vicente Morer, miembro del comité de empresa, estima que puede haber materia prima para «unos 8 días más de trabajo. Para el 5 ó 6 de abril habremos acabado». En otras 2 ó 3 jornadas se acabará con el jarabe
El proceso acabará sin problema. Toda la raíz ya ha sido extraída y no queda nada sin recoger. Está llegando con normalidad a las instalaciones de la planta y lo está haciendo en buenas condiciones. Pese a la cantidad de agua que ha tenido que soportar «no ha perdido calidad», algo que se llegó a temer desde las organizaciones agrarias.
Sólo algunas de las primeras partidas que se recepcionaron cuando se retomó la actividad. «Algunas de las que trajeron de Soria que igual estaban sacadas hacía tiempo no vinieron bien y dieron algún problema. Pero todo lo demás ha funcionado con normalidad», detalló. Hasta ahora, lo recepcionado mantenía una polarización media de 17,36% y un descuento del 11,91%.
Lluvia y nieve
La campaña que ahora está apunto de concluir no es la única que Azucarera Ebro ha vivido de manera accidentada. La del pasado año fue mucho más complicada por las condiciones meteorológicas y obligó a la empresa a cerrar durante dos meses, una situación que al menos en lo que a este ejercicio se refiere se podía haber evitado si se optara por adelantar el inicio de la actividad y en lugar de empezar a principios de noviembre hacerlo un mes antes.
Este año cerró el 10 de febrero y abrió un mes más tarde, adelantándose sólo varias jornadas al ERE de 40 días que había solicitado la empresa ante la Dirección Provincial de Trabajo para los 80 trabajadores fijos discontinuos que integran la plantilla.
Pese al parón la Azucarera Ebro confía en llegar a las 550.000 toneladas recibidas desde que comenzara la campaña el. Llegar a esa cantidad supondría cerrar la segunda temporada más importante en cuanto a producción. Hay que remontarse a 2005 para encontrar datos más altos. Entonces se recibieron 624.000 toneladas de remolacha. De lo que no hay duda es de que la cifra va a quedar muy por encima de la del cierre de actividad de la temporada anterior. En la última se recepcionaron 422.000.
Eso sí habrá que esperar al recuento final una vez concluidos todos los trabajos para ver si se llega a las 600.000 toneladas que se confiaba en poder recoger al poco de haber comenzado la actividad. La nieve y el agua quizá han podido impedir que se alcance una cifra que supondría un 30% más que el pasado año.