Sorpresa. El Corte Inglés quiere resucitar su plan para construir un centro comercial de Hipercor junto a la ciudad deportiva del Baskonia, en Salburua. Hace un mes, el Ayuntamiento dio por hecho que el proyecto jamás se llevaría a cabo después de que la cadena de grandes almacenes fuera incapaz de cerrar la transferencia de los 2.000 metros cuadrados de más que necesitaba para levantar su edificio. Contra todo pronóstico, y según ha podido saber EL CORREO, los responsables de la firma analizan ahora la posibilidad de reducir las dimensiones de su proyecto para 'encajarlo' en la parcela, propiedad de la empresa Ebrogán.
La compañía liderada por Isidoro Álvarez anunció su interés por instalarse en el sector 15 de Salburua en verano de 2008, pero no fue hasta enero de 2009 cuando presentó un plan para construir un centro comercial rematado bajo el rótulo de Hipercor en un solar de 28.000 metros cuadrados de superficie. El complejo contaría con un hipermercado especializado en alimentación y en productos de uso doméstico. Tenía dos plantas.
No obstante, los arquitectos del Ayuntamiento detectaron que el documento firmado por los grandes almacenes chocaba de lleno con la normativa municipal. ¿La razón? Que los promotores pretendían que el centro comercial ocupara más de lo permitido. En concreto, la edificabilidad del proyecto «sobrepasaba» los límites previstos, según un informe del Consistorio. El Hipercor dibujado sobre el plano ocupaba 18.016 metros cuadrados construidos, 2.151 más de los fijados por el Ayuntamiento. Por eso, en abril de ese año el Departamento de Urbanismo denegó la licencia.
Ajuste fallido
El Gabinete Lazcoz pensó en una fórmula para evitar que el proyecto económico se viniera abajo. Por eso, en julio propuso hacer un cambio en el Plan General de Ordenación Urbana para «traspasar» a la parcela de Zurbano los 2.000 metros cuadrados que hacían falta. ¿De dónde? Pues de un excedente de 7.000 metros, calificados como suelo comercial, que el Ayuntamiento tenía en Zabalgana y que la cadena Leclerc rehusó ocupar en su día. Además, el Consistorio engordaría sus arcas porque vendería esos más de 2.000 metros extra a la empresa por cerca de 2,5 millones de euros. PSE y PNV acordaron destinar esta recaudación a ayudas al comercio urbano.
Cuando todo parecía encauzado, PP y EA rechazaron el plan tras denunciar que perjudicaría al pequeño comercio. A pesar de que hace cuatro años el por entonces alcalde, Alfonso Alonso, lideró este proyecto al impulsar las parcelas del sector 15 de Salburua, el nuevo jefe de filas popular, Javier Maroto, exigió paralizarlo. «Lo avalamos en su día y lo haríamos hoy si la coyuntura económica no fuera la que es», dijo. A su juicio, si el Ayuntamiento no vendía esos 2.000 metros el proyecto «no será rentable y por lo tanto Hipercor lo aparcará». Esta reflexión siempre fue contestada por PSE y PNV, convencidos de que «Hipercor se instalará como sea».
En noviembre del año pasado el plan entró en punto muerto. El Corte Inglés solicitó al Ayuntamiento una prórroga 'sine die' para instalarse en Vitoria. Los minoristas agrupados en la Federación de Empresarios y Servicios de Álava y en Gasteiz On, en pie de guerra contra la iniciativa, pidieron al Consistorio que se olvidara del proyecto.
El concejal de Urbanismo, Juan Carlos Alonso, dio por enterrado el plan en febrero de este año tras lamentar el «ruido» generado por la oposición sobre el perjuicio que causaría la llegada de otra gran superficie a Vitoria para los minoristas locales.
Ahora, a pesar del 'culebrón' urbanístico y de la crisis, El Corte Inglés retoma su proyecto en la misma parcela, pero sin necesitar superficies adicionales.