El Casco Viejo de Vitoria ha sido ya plató de rodajes cinematográficos. Pero la almendra medieval quería más. Hace unos meses, se confirmaba la ubicación en la calle Correría de la productora Silverspace, que ya trabaja en su primer largometraje, prepara un nuevo corto que presentará a los Goya y prevé una plantilla global de medio centenar de personas. Poco tiempo después, se anunciaba el desembarco, también en la 'Corre', de la Vitoria Film Office para dar proyección a la ciudad a través de las producciones audiovisuales, y ahora la Agencia de Rehabilitación Integral de la Ciudad Histórica prepara el terreno para que el Casco Viejo se convierta en un escenario de cine.
De hecho, ya tiene sobre la mesa cerca de una decena de iniciativas y propuestas de empresas y particulares relacionados con el sector audiovisual y de las artes escénicas que quieren instalarse en el barrio.
Durante varios meses, la sociedad que dirige Gonzalo Arroita cortejó a Silverspace -la productora alavesa autora del corto de animación 'Perpetuum Mobile', nominado al Goya de 2008 y preseleccionado para los Oscar de ese mismo año- y el galanteo ha terminado en boda. Y es que la firma alavesa trabaja ya a pleno rendimiento en su nueva sede de la calle Correría, donde compagina su trabajo de producción cinematográfica con la formación de jóvenes talentos.
«Más visibles»
Inmersa de lleno en la producción de tres importantes proyectos -una película y dos cortometrajes-, Silverspace se verá pronto arropada por el desembarco de la Vitoria Film Office, un ente público gestionado por el Ayuntamiento, que busca dar proyección a la ciudad a través de las proyecciones audiovisuales.
Al igual que los organismos ya existentes en las otras dos capitales vascas, que utilizan la habitual denominación de 'film commissions', Vitoria Film Office «desarrollará todos los trámites administrativos para facilitar las producciones audiovisuales, apoyará la búsqueda de localizaciones, la gestión integral de rodajes, las solicitudes de permisos, o la tramitación de bolsas de trabajo», explica su responsable, Fernando López Castillo.
La labor que desarrolle esta oficina, que el próximo mes de mayo abrirá sus puertas en el número 70 de la calle Correría, será fundamental para empresas como Kinoskopik, otra productora con sede en el parque tecnológico de Miñano que busca un local en el Casco Viejo, donde «seremos mucho más visibles», admite Gorka Gómez de Segura. Especializada en el desarrollo de proyectos cinematográficos propios, Kinoskopik presta también servicio de grabación, de montaje y de postproducción a otras empresas y, en la actualidad, baraja la posibilidad de unirse a Cue Audio, otra firma del sector especializada en postproducción de sonido. Sus responsables tampoco descartan habilitar una sala de proyección digital para el montaje de largometrajes.
Otra que volverá a casa de la mano de la Agencia de Renovación Urbana es 'Extra Extremadura', una productora dirigida por la cineasta vitoriana Maite Ruiz de Austri, con más de quince años de experiencia especializada en producciones infantiles y juveniles, de series de televisión, largometrajes de dibujos animados e imagen real. Todos sus trabajos han sido vendidos en más de 140 países y traducidos a más de doce idiomas y han recibido importantes premios nacionales e internacionales. Entre ellos destacan varias medallas en el Festival Internacional de Cine y Televisión de Houston o el premio Goya a la Mejor Película de Animación, entre otros. Este año también estaban nominados en los premios del cine español.
«El salto fuerte»
Aunque menos curtido en estas lides, su recién rodado cortometraje -'Jugando con la muerte'- puede suponer el espaldarazo definitivo para la carrera del antiguo atleta Ortzi Acosta, acróbata durante seis años en el Circo del Sol y ahora también realizador y productor. Acosta terminará de grabar la próxima semana este 'corto', producido por el televisivo Christian Gálvez y rodado íntegramente en la capital alavesa.
Y, mientras tanto, amasa dos proyectos de cuya mano aspira a convertirse en futuro inquilino del Casco Viejo vitoriano. Por el momento, se apaña con la oficina que, gracias al programa Hurratx Bat, le ha cedido el instituto Mendizabala, pero confía en poder dar ahora «el salto fuerte». Y necesitaría para ello un local en el que «ir gestionando todas las producciones que me puedan ir saliendo».