Iñaki Azkuna -tras ganarse algunas simpatías y un puñado de votos en Bilbao por decir que Vitoria no era la capital de Euskadi sino «la sede de los servicios comunes»- debe asistir divertido y distante al revuelo que ha causado en el Ayuntamiento vitoriano, donde parece estarse librando una batalla por ver quién levanta más alto la bandera de la capitalidad. La cuestión es que la ley señala a Vitoria como sede de las instituciones comunes, pero nada dice de esa capitalidad de la que Patxi Lazcoz presume desde antes de ganar las últimas elecciones municipales. Así que, dijo Azkuna el sábado, si la ciudad que gobierna el alcalde socialista quiere la denominación de capital, que proponga un cambio de la ley. El PP le tomó la palabra y ya ha presentado una moción en el Consistorio que se discutirá el viernes 26. En ella pide que se inste al Parlamento vasco para que la norma, además de señalarla como sede del Legislativo y del Gobierno, la califique como la «capital de la comunidad autónoma».
En principio, el proceso es sencillo. Pero no. Anteayer todo parecía indicar que el Ayuntamiento lograría una mayoría suficiente para elevar al Parlamento este cambio legal, porque el PNV mostró su apoyo a la iniciativa de los populares. Pero ayer las cosas cambiaron, y los nacionalistas, por boca de Malentxo Arruabarrena, «matizaron» y señalaron que «ni sí ni no» a la moción del PP. «No tenemos ningún problema en apoyar un acuerdo municipal donde se diga que Vitoria es la capital de Euskadi», señaló la portavoz jeltzale. Pero lo de cambiar la ley, ahora, ya no está tan claro.
Tampoco para el alcalde. «Lo bonito sería que trasladáramos por unanimidad un acuerdo del pleno al Parlamento vasco», señaló ayer a EL CORREO Lazcoz. También dijo estar «de acuerdo» con la iniciativa del PP. «Si hay acuerdo unánime en poner en la ley la palabra 'capital' por mí no hay ningún problema». La cuestión es que, de antemano, se sabe que no hay esa unanimidad porque EA ya mostró su rechazo y su acuerdo con la situación actual mientras que la «construcción nacional» no le otorgue el título a Pamplona -histórica pretensión nacionalista-.
Buenas intenciones
Aun así, dice Lazcoz que «hemos empezado a hablar con los grupos para ver si somos capaces de construir una posición unánime». Aunque ésta, según todo parece indicar, sería sólo una declaración bienintencionada en la que los grupos se limitasen a decir que Vitoria es capital, pero sin petición de cambios legales al Parlamento. Porque en esto no todos están de acuerdo.
Para el PP la cuestión está clara: le han tomado la iniciativa al Gobierno municipal pidiendo el cambio legal y ahora el alcalde quiere recuperar protagonismo. «Si está de acuerdo, lo único que tiene que hacer es votar nuestra moción y no dar más piruetas», subraya el portavoz popular, Javier Maroto. «Lo que no tiene sentido es estar escondido y luego querer sentarse el primero», añade, en relación a la, a su juicio, tardía respuesta de Patxi Lazcoz a las declaraciones de Azkuna. Porque desde el PP no van a retirar una propuesta que ya está presentada.
El asunto comienza a ser incómodo y hasta el Gobierno vasco ha tratado de distanciarse. La portavoz del Ejecutivo López, Idoia Mendia, calificó el debate suscitado como «electoralista» y añadió que «no vamos a entrar» en él. Es más, la discusión «no está en la mente de los ciudadanos». Y las leyes «dicen lo que dicen». Punto. A la pregunta de si el Gobierno estaría dispuesto a añadir expresamente la palabra capitalidad no respondió.
En el PNV la polémica creada por su compañero Azkuna también incomoda. Aunque en un primer momento los jeltzales no alaveses trataron de quitar hierro al asunto e incluso algunos -el diputado general de Vizcaya, José Luis Bilbao- apoyaron al alcalde vecino, ahora es momento de llamar a la tranquilidad y no causar estragos en el caladero de votos alavés. El presidente peneuvista, Iñigo Urkullu, quiso zanjar el debate señalando que «Vitoria es la capital de Euskadi, no hay ningún problema». Lo mismo dijo el presidente de los jeltzales en Vizcaya, Andoni Ortuzar, para quien la polémica es «artificial». El más explícito fue el teniente de diputado general, Claudio Rodríguez. «No hay duda de que Vitoria es la capital de Euskadi. Si hay que cambiar la ley para disipar dudas se cambia».