Si los partidos políticos alaveses disputaran hoy un partido por el canon de la capitalidad, el resultado sería favorable a quienes lo rechazan. Y parece lógico al comprobar que el equipo de sus defensores cuenta con un único miembro -PP- frente a los cuatro jugadores -PSE, PNV, PP y EA-, algunos con matices, del 'rival'. En este lado se encuentra Fernando Velasco, coordinador de EA en la provincia, que califica el 'renacimiento' de este debate como «una pose de cara a la galería» por parte de los populares. «El hecho de ser la capital genera beneficios. Es un dato objetivo. Genera actividad económica y atrae riqueza a la ciudad», resume.
Javier Maroto, portavoz municipal del PP y último político en reabrir la discusión, no pone en duda esas ventajas pero critica al alcalde Patxi Lazcoz por «llevar tres años con el discurso de 'Vitoria, capital de Euskadi' y que sólo fueran palabras. Cuando sus propios compañeros de partido han diseñado la campaña de Euskadi han llevado al Athletic de Bilbao y Arzak como imagen», reflexiona. El socialista Txarli Prieto, secretario general de la formación en Álava, le responde que «no es el momento de planteamientos de tiempos pasados» pues «la situación ha cambiado». El Gobierno vasco, argumenta, se ha centrado en Vitoria a través de proyectos como el recién firmado soterramiento o la reordenación sanitaria, aunque advierte de que «la fórmula de la capitalidad está abierta al debate».
Y ésta es, a grandes rasgos, la teoría que defiende Malentxo Arruabarrena como portavoz municipal del PNV. «Si dan un dinero, nadie diría que no pero estaríamos entrando en un mercadeo de cifras», explica la jeltzale, que prefiere un impulso económico para Vitoria a través de «proyectos» en lugar de «ponernos un precio». José Navas, de Ezker Batua, apuesta por esperar a la elaboración de «un informe de todas las consecuencias que ha supuesto esa capitalidad para la ciudad» para poder fijar «una estrategia de futuro».