La unidad de élite de la Policía Local aumentará en breve. El elevado número de intervenciones acometidas en su corto periodo de vida -este cuerpo especial empezó a funcionar el pasado octubre-, unido a la «buena respuesta» ciudadana, han animado a los responsables de la Guardia urbana a planificar su ampliación. En la actualidad, la Unidad Operativa de Seguridad (UOS) la componen 19 agentes -dos de ellos, mujeres- con el cometido de atajar situaciones de riesgo como peleas, agresiones o robos con violencia y, de paso, rebajar la creciente sensación de inseguridad entre los habitantes de la capital alavesa.
Según ha podido saber este periódico, la jefatura de la Policía Municipal ya ha avisado a su plantilla del futuro movimiento, posible según sus responsables por la próxima entrada de la última promoción de agentes. De hecho, la ampliación se haría efectiva cuando los novatos se incorporen. En principio, estos nuevos agentes se calarán las gorras azules para las próximas fiestas de la Virgen Blanca.
Pues bien, el anuncio ha tenido una respuesta sorprendente entre la plantilla. A día de hoy, «casi un 20%» de los agentes ha presentado su candidatura a los puestos, cuya cifra aún está por definirse. En números redondos, los interesados son más de sesenta.
El volumen de solicitudes ha sorprendido a los mandos. Además debe tenerse en cuenta que quedaban excluidos todos aquellos funcionarios con menos de un año de experiencia en el cuerpo o los que realizan tareas especiales. Por ejemplo, los escoltas de concejales.
El alto número de candidatos, confían en la Policía Local, asegurará un mayor nivel de los que pasen el proceso de selección. Éste incluirá «pruebas físicas, técnicas y psicológicas».
Comienzos titubeantes
Los más aptos para el tribunal ingresarán en un cuerpo especial al que ya se ha acostumbrado la ciudadanía. Después de unos comienzos difusos -sus miembros actuaban unos días de policías 'normales' y otros se calzaban el buzo ignífugo-, se decidió que se dedicarán de modo exclusivo a las tareas por las que se creó la unidad. Se modificaron sus condiciones y horarios -extremo desaprobado por algunas centrales sindicales- y los resultados no tardaron en llegar.
Su momento más mediático hasta la fecha quizá haya sido la detención de un miembro de la 'kale borroka'. También han realizado numerosas aprehensiones de armas blancas, han intervenido en multitud de episodios violentos y, sobre todo, han dejado constancia de su presencia en la noche vitoriana.
Pese a esto, también han surgido voces críticas. El comité de empresa del Ayuntamiento remitió hace unas semanas un comunicado en el que pidió la «disolución» del grupo. Según este colectivo, integrado por representantes de los sindicatos ELA, CC OO y LAB, «mientras este modelo no esté definido, pedimos que se paralice este experimento».