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¿Dónde están los inversores?

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¿Dónde están los inversores?

El autor defiende el papel de Zárate en el Alavés y cree que ni la Diputación ni Gauna han estado a la altura requerida

07.03.10 - 02:51 -
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Resulta que, a fecha de hoy, es igual quién esté al frente del Deportivo Alavés. Nunca han tenido razón los que promovían un cambio. El nuevo rector del club, Alfredo Ruiz de Gauna, que nunca fue socio ni accionista hasta hace tres semanas, no logra compañía para la ampliación de capital. Ni siquiera él mismo ha invertido con mayúsculas. Entre tanto, la Diputación Foral de Álava pedía inversores, exigía lealtad, sembraba la desconfianza y terminaba por sugerir que Fernando Ortiz de Zárate obstaculizaba la inminente entrada de accionistas para la supervivencia. Nos lo creímos todos. Incluso el propio Zárate y por lo que parece también Ruiz de Gauna.
El resultado de estas inquinas: el retiro de uno de los dos únicos interesados en invertir en el 'Glorioso'. Fernando Ortiz de Zárate y su consejo. Dicho de otra manera, por un lado se anima a los inversores a que entren y por otro se 'invita' al dispuesto a hacerlo a que no lo haga.
Teniendo en cuenta lo arriba expuesto resulta curioso escuchar en boca de Claudio Rodríguez, teniente de diputado general de Álava, que la renuncia del bilbaíno y rojiblanco convencido Javi González a entrar en la ampliación era una «mala noticia» y que su conciencia, la del ente foral, está más que tranquila.
No voy a negar que el Palacio de la Provincia, tras un largo y tortuoso camino de intenciones, haya salvado momentáneamente al Deportivo Alavés a través de la quita y la compra de Izarra. Tampoco quiero quitarle méritos al esfuerzo de renunciar al cobro privilegiado. Sé que tiene que ser duro sufrir el desgaste y acoso mediático que supone cualquiera de los asuntos que se relacionan con la entidad albiazul. Una medicina que han aplicado hasta las últimas consecuencias y que muchas veces se vuelve en contra. Como accionista, abonado y mánager del fútbol base del Deportivo Alavés, muchas gracias.
No obstante, ¿por qué la Diputación ha resuelto esta generosa ayuda? Porque el buque insignia del fútbol alavés, fundado en 1921, «no ha acumulado más deuda» desde que nuestro equipo fue rescatado de manos extranjeras gracias a un empresario alavés. Y es más, el Deportivo Alavés ha cotizado hasta el último céntimo por su actividad: 4 millones de euros pagados con celo y rigor a la Hacienda Pública. Hecho que demuestra que los dineros públicos que recibe el Deportivo Alavés no son a fondo perdido.
Durante ese periodo, dos temporadas en Segunda y una en Segunda B, la Diputación no ha restituido el convenio de colaboración, suspendido por las tropelías del ucraniano Piterman, por el que el Alavés obtenía una mayor estabilidad económica. Con ello, además de empobrecer deportivamente al Alavés, han tratado de la misma manera los desmanes de Piterman y la contención de Zárate. Un agravio comparativo más.
Y a pesar de ello el club ha continuado sirviendo de instrumento óptimo para la promoción y difusión del territorio, ha seguido fortaleciendo la imagen de Álava en el Estado y promocionando el deporte entre los jóvenes, fomentando el uso del euskera, promoviendo acciones de formación, celebrando torneos y planificando acciones para afianzar el fútbol alavés a través de convenios con los clubes de la provincia. Así que el Deportivo Alavés tuvo que 'malvender' jugadores para seguir con su política de contención mientras seguía ofreciendo las contraprestaciones de un convenio que nunca cobró. Otro éxito para el Palacio de la Provincia dado que ha recibido gratis lo que antes costaba 1,1 millones de euros al año. ¡Qué vivos han estado!
Xabier Aguirre, Claudio Rodríguez y José Luis Cimiano se declaran tranquilos de conciencia, pero preocupados porque existe riesgo por el futuro del Alavés ante la ausencia de inversores. ¿No fueron ellos los que iniciaron una atroz campaña de desprestigio contra FOZ? -acrónimo con el que sus mediáticos agentes insultaban a Fernando Ortiz de Zárate-. En la hemeroteca alavesa existen palabras como deslealtad, obstáculo o impedimento referidas al empresario alavés. Después de medio año de esta artimaña, el consejo de administración del Alavés dimite ante la enésima sugerencia de estorbo. Ahí aparece Ruiz de Gauna, que compra la mitad de las acciones de Zárate y afirma tajantemente que la retirada del presidente del Alavés -no olvidemos que estaba dispuesto a poner dinero en las arcas albiazules- resulta necesaria e imprescindible para la capitalización del club.
Aparte de esa repentina conversión al alavesismo de Gauna, increíble por la forma y el tiempo, este otro empresario alavés entra sólo y alaba «al caballero de pies a cabeza» Javi González. Faltón y maleducado de profesión. O le han metido un gol, prometiéndole el dinero que no llega, o se ha mostrado extremadamente torpe a ningunear a Ortiz de Zárate y su dinero. Una triste situación porque, a pesar de todos sus esfuerzos, Zárate ha quedado injustamente deslegitimado, agraviado, quemado, desanimado y aislado. Y lo más grave, con el capital que Zárate quería destinar al Deportivo Alavés, fundado en 1921, fuera de las arcas del club.
Ello me hace pensar que existe un entorno del entorno de estos señores que, cuando el Deportivo Alavés esté agonizando, aparecerá para salvarlo. Si no, van a tener que dar muchas explicaciones a la sociedad alavesa o por lo menos a los que componemos la familia albiazul.
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