Treinta centros de La Rioja se han interesado por el programa de extensión educativa propuesto por el Gobierno de La Rioja, una iniciativa de enriquecimiento curricular para alumnos de quinto y sexto de Primaria y primero y cuarto de ESO. Consistirá en clases impartidas en horario extraescolar tanto para estudiantes con dificultades para superar determinadas materias, que tengan un bajo nivel de español o que presenten altas capacidades.
Rafael Federío, director general de Innovación Educativa del Gobierno riojano, ofreció los datos provisionales de los centros que han mostrado su interés en integrarse en el programa: 20 de Primaria (el 33% de los centros públicos existentes en La Rioja) y 10 institutos de Secundaria (el 50%).
Las clases serán impartidas por profesores de los propios centros y, por el momento, 58 han aceptado el ofrecimiento de Educación. La intención de la Consejería es asegurar un grupo por área y curso en tres materias: matemáticas, lengua española y literatura, y lengua extranjera (inglés). Los grupos estarán formados por entre 5 y 12 alumnos, con estudiantes que serán propuestos por los centros y que deberán cumplir una serie de requerimientos para seguir el programa.
Federío aseguró ayer que las clases de refuerzo pretenden mejorar las tasas de éxito y reducir el abandono escolar temprano, que en La Rioja alcanza el 30,4 por ciento, algo menos que la media nacional, fijada en el 31%. Y también van dirigidas a favorecer el desarrollo de competencias entre los alumnos de altas capacidades.
Respuesta a CC OO
Por su parte, Pedro Caceo, director general de Planificación, respondió a las críticas que desde CC OO se habían vertido contra este programa y en las que solicitaban que estas clases fueran impartidas por profesores en paro. Caceo pidió al sindicato que «o que tenga toda la información o que no falte a la verdad». Y aseguró que se invertirán 134.000 euros («no 1,3 millones, como decía CC OO»), se impartirán 600 horas semanales («no 1.800») y se podrán contratar 25 profesores («no 90») que, «entendemos, es mejor que sean los propios profesores de los niños».