Si tiene nietos y suele cuidarlos a menudo, un consejo: «no renuncie a contar esas batallitas, ya que transmiten valores que los chavales no aprenderían de otro modo». Es una sugerencia de la psicóloga Susana Liberal, que ofreció ayer la conferencia 'Los abuelos en la educación y cuidado de los nietos' en la Casa del Cordón, organizada por la Fundación Mejora. La profesional recalcó que «la disponibilidad de tiempo que tienen los abuelos aporta tranquilidad y estabilidad a los chavales».
- ¿Qué papel cumplen los abuelos de hoy en la educación de sus nietos?
- Tienen un papel muy importante porque la sociedad ha cambiado mucho y el modelo tradicional de familia ha variado a través de la incorporación de la mujer al mercado laboral. Dejan de ser esa figura de apoyo y mimo de los nietos para empezar a formar parte de una manera mucho más fuerte en la familia. Empiezan a ser casi coeducadores y a tener responsabilidades con los nietos y esto incide a todos los niveles. Les afecta a los niños de una manera muy positiva; también a los padres, porque es un gran alivio económico y les permite compatibilizar las jornadas laborales; y a los propios abuelos, que tienen que modificar todo su tiempo libre y adaptarlo al cuidado de los nietos.
- ¿Qué tipo de conocimientos transmite un abuelo a su nieto? ¿Cómo influye ese vínculo familiar en el crecimiento de un niño?
- Proporcionan un conocimiento importante: el de la experiencia y la tranquilidad. Los padres son la autoridad; los que tienen que educar y establecer las normas, pero los abuelos tienen otro margen. Desde luego, aportan la sabiduría de la experiencia, la madurez, la tranquilidad, y también la disponibilidad de tiempo que no tienen los padres. Y eso les transmite tranquilidad y estabilidad a los chavales. En definitiva, los nietos reciben mucha riqueza emocional desde el tipo de cariño que puede ofrecer un abuelo o una abuela.
- Antaño los abuelos eran un referente de los valores familiares y la sabiduría. ¿Sigue vigente esa autoría?
- Es cierto que los modelos de antes y ahora han variado mucho. Actualmente un porcentaje elevado son jóvenes, de entre 55 o 60 años. Su forma de vida también es diferente, por lo que la transmisión de los valores también cambia. Les recomiendo que se animen y no se arrepientan de contar esas 'batallitas', porque transmiten valores importantes que los chavales sólo pueden adquirir a través de un referente como los abuelos. A pesar de que la sociedad ha cambiado, ellos siguen transmitiendo otra forma de vida y de entender las cosas.
«Disponen de más tiempo»
- Es habitual que los mayores hagan de canguro. ¿Abusan los padres de este recurso?
- Afecta a su vida porque ahora que disponen de más tiempo para ellos lo tienen que condicionar al cuidado de los nietos. Ese apoyo es una gran ayuda a la familia y se abusa cuando no se tienen en cuenta las necesidades de los abuelos como su estado de salud o cuando no es algo dialogado. Cuidar a un bebé requiere unas necesidades, pero a medida que crece van cambiando, igual que las del abuelo, y a veces siguen manteniendo las mismas funciones. Esto puede llegar a hacerles sentirse culpables porque llega un día en el que no les apetece cuidar a los nietos, quieren salir o ir de vacaciones. Por eso hay que animarles a que dialoguen con los padres y lleguen a acuerdos.
- Para no 'cargarles' los nietos a todas horas.
- Es muy importante que los abuelos también dediquen tiempo a cubrir sus necesidades y proyectos de vida. Cuidar a los nietos y apoyar a los hijos, en general, les encanta y les gratifica, pero no pueden olvidar su faceta como adultos y que disponen de ese tiempo para desarrollar sus proyectos vitales. A veces se les olvida o lo relegan a un segundo plano, y es significativo que se desarrollen como personas, porque eso les hace sentirse más satisfechos. Cuidar a los nietos de manera continuada es un gran esfuerzo, y a veces se les pide demasiado.
- ¿Están sobreprotegidos los niños que pasan demasiadas horas con sus abuelos?
- Hay un riesgo de malcriarles y convertirles en niños consentidos, por ejemplo, en la alimentación. A los abuelos les cuesta decir que no a ciertas cosas porque se sitúan en otra postura. Que el abuelo sea un poco consentidor con los nietos es muy sano, pero cuando se impone a lo que establecen los padres crea dificultades en los niños porque no acaban de entender cuáles son los límites. Al final ven a los abuelos como padres.