Los administradores concursales de la promotora inmobiliaria iurbenor han concluido su informe sobre las cuentas y el futuro al que se enfrenta la empresa, creada a finales de 2006 para llevar adelante el megaproyecto urbanístico 'Puerta Bilbao' -la construcción de más de 2.000 viviendas en los antiguos terrenos de Sefanitro, en Barakaldo- y que se encuentra en suspensión pagos desde el pasado septiembre. Los 'tutores' de la compañía fueron nombrados por el juez una vez aceptado el procedimiento concursal voluntario en el que se sumergió la firma presidida por Jabyer Fernández al no poder hacer frente a sus deudas, que abarcan fundamentalmente los 43 millones de euros que debe a la Hacienda foral por el impago de las liquidaciones del IVA correspondientes a la venta por unos 350 millones de los terrenos de la citada operación a La Caixa y la BBK.
En su informe, de 158 páginas, los tres auditores hacen un repaso a la breve historia contable de iurbenor con el propósito de analizar su viabilidad, que juzgan dudosa. Los administradores también proponen al tribunal una serie de medidas tendentes a deshacer determinadas operaciones que supusieron un «manifiesto perjuicio» para la liquidez de la empresa, cuyos principales socios son Fonorte Inmobiliaria y la promotora iurbentia. Esta última sociedad también se encuentra en plena suspensión de pagos.
Dentro de los contratos considerados negativos para los intereses de iurbenor, el informe se detiene en las millonarias compras de acciones de Habidite -el proyecto impulsado por Jabyer Fernández para construir una fábrica de casas prefabricadas a partir de módulos- y en la donación de más de dos millones de euros realizada a la Fundación del Bilbao Basket. Los administradores no dudan en calificar esta última operación de «simulación contractual» ya que consideran que, «bajo la apariencia de una donación», lo que en realidad se está haciendo es pagar las deudas que un tercero -iurbentia, filial del grupo Afer igual que la compañía auditada, aunque no todos los socios participan en las dos firmas- mantenía con el club de baloncesto.
Los hechos se remontan a diciembre de 2006. Jabyer Fernández, en representación de iurbentia, y Jon Arrinda, por el equipo, firmaron un contrato de patrocinio por cinco temporadas, que expiraba en junio de 2011. Aquella relación se tradujo, entre otras cuestiones, en que el equipo pasase a llamarse iurbentia Bilbao Basket. En marzo del pasado año, ambas partes decidieron la resolución del pacto.
Declaración de Fernández
Los acontecimientos se precipitaron el 26 de marzo, una jornada en la que se firmaron varios contratos. El primero de ellos supuso el finiquito del convenio que unía a ambas entidades y en él se hacía constar que la promotora inmobiliaria adeudaba al club algo más de dos millones de euros sólo por la publicidad de la temporada 2008/09. Pese a las cantidades reflejadas en este documento, se acordó que con el pago de 750.000 euros por parte de la empresa el compromiso quedaría resuelto, liberando con ello al espónsor de sus obligaciones económicas para las dos siguientes temporadas.
Ahora bien, ese mismo día se formalizó un nuevo acuerdo entre Fernández y Arrinda. En esta ocasión, la empresa que entró en juego no fue la propia patrocinadora, iurbentia, sino iurbenor. En el documento en cuestión se manifiesta que a la promotora «le interesa» realizar una «donación» a la Fundación del club para la ejecución de sus «fines fundacionales». En total aporta 2.250.000 euros y, como contraprestación, es reconocida su «condición de colaborador».
Detrás de estos movimientos existe, según los administradores concursales, una «simulación contractual» contraria a los intereses de iurbenor. Los auditores, que recuerdan que iurbentia es una de las acreedoras de esa firma, subrayan que la operación realizada «bajo la apariencia de una donación» supone en realidad el pago de las deudas del patrocinador del club de baloncesto, lo que conlleva un «manifiesto perjuicio» para la promotora. Por tanto, defienden la marcha atrás de ese acuerdo y, en consecuencia, que el Bilbao Basket devuelva el dinero que recibió por él. La decisión está en manos del juez que lleva el caso.
Los tutores de la compañía aseguran que esta «conclusión» se encuentra reforzada por la «propia manifestación» realizada por Jabyer Fernández en mayo de 2009 ante el Juzgado de Instrucción número 6 de Bilbao, donde compareció como imputado tras la denuncia formulada por varios de sus socios -entre ellos, el presidente del Athletic, Fernando García Macua-, que le acusaron de haber desviado dinero de la promotora para financiar negocios ajenos a ella. En la citada declaración del empresario vizcaíno se resalta que iurbentia pagó al club 750.000 euros, ya que «sólo tenía 800.000 euros en cuenta», y que iurbenor abonó un talón de 2.250.000 euros «a cuenta de la deuda de iurbentia». El constructor, que apunta a la crisis económica como origen de los problemas financieros de la empresa, asegura que ésta debía 7 millones al Bilbao Basket por las dos temporadas que restaban de patrocinio, pero que durante «una reunión con el presidente» del club se negoció esta cantidad hasta dejarla en 3 millones. Portavoces del Bilbao Basket consultados por este periódico eludieron realizar declaraciones.
Inversiones «discutibles»
En este contexto, los auditores subrayan que, además de la recesión y el hundimiento del 'ladrillo', el estado de insolvencia de la inmobiliaria se debe también a las «inversiones más que discutibles» de los fondos obtenidos en la venta de los terrenos de la operación 'Puerta Bilbao'. Por todo ello, teniendo en cuenta el déficit patrimonial de más de 16,5 millones que arrastra la compañía y dado que la insolvencia «presenta apariencias de actual y definitiva», consideran que, con «toda probabilidad», «la solución convenida no va a resultar posible en el concurso», abocando de esta manera a la «liquidación» de la empresa. Refuerza esta tesis la ausencia de un plan de viabilidad, lo que denota también una «falta total y absoluta de interés por su continuidad».