elcorreo.com
|
31 julio 2010
sol
Hoy15.2 / 29.9||Mañana15 / 24|
más información sobre el tiempo
Estás en: > > >
«¡A ver si me das un piso, profe!»

POLÍTICA

«¡A ver si me das un piso, profe!»

Javier Madrazo Presidente de EB

28.02.10 - 02:30 -
0 Comentarios | Comparte esta noticia »
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
Javier Madrazo se siente «cómodo» con su nueva vida. Ha retomado su perfil docente y en el terreno político ha vuelto a sus «raíces, a las bases». Los malos resultados electorales obtenidos por Ezker Batua en los pasados comicios autonómicos -perdió dos parlamentarios y él mismo no pudo revalidar su escaño- le llevaron a presentar su dimisión como coordinador general del partido. Una decisión «difícil», pero de la que no se arrepiente. «Hay momentos en los que uno está en primera línea y otros en los que no. Yo nunca he querido hacer de la política una profesión y tenía muy claro que aquella etapa era un paréntesis», afirma. Hoy, compagina su trabajo como profesor en el instituto bilbaíno Artabe-Txurdinaga, de modelo A, con su cargo como presidente de EB, puesto que aceptó por su «compromiso» con un proyecto en el que asegura creer «como el primer día». Al preguntarle por el futuro y su posible regreso a la política activa, no se moja. «Quién sabe, ya veremos lo que nos depara», responde. Por ahora, no descarta nada.
Madrazo trasladó a Educación su intención de volver a las aulas -tenía plaza fija- nada más abandonar su sillón en Lakua, donde durante ocho años ocupó el cargo de consejero de Vivienda, gracias al pacto sellado con el PNV y EA. Entre mayo y junio estuvo preparándose para retomar la actividad docente y ya en el mes de septiembre, con el arranque del nuevo curso, empezó a impartir clase a chavales de entre 14 y 18 años. Es profesor de Filosofía, Psicología, Ética, Educación para la Ciudadanía y la alternativa a Religión. El que fuera máximo dirigente de EB asegura que su entrada se vivió con «tranquilidad». «Una vez que consigues quitar el envoltorio de persona pública, los alumnos te ven como alguien normal», describe. Madrazo, que ha pasado a cobrar algo más de 2.300 euros al mes, se siente «a gusto» y tiene muy claro que es «uno más en el instituto, sin distinciones». No obstante, reconoce que sus nuevos pupilos ya le han dejado caer alguna que otra gracia. «¡A ver si me das un piso, profe!», le espetó un joven al poco de empezar su periplo. Pero el ex consejero no sólo pisa las aulas para impartir docencia. Desde hace cinco meses asiste todos los días, durante hora y media, a un euskaltegi en Bilbao para mejorar su euskera. «No mantengo una conversación fluida, pero voy progresando», admite. Este año espera alcanzar el octavo nivel.
A pesar de anunciar su salida de la primera línea política, Madrazo no ha querido desvincularse de su partido. La ejecutiva le nombró presidente tras los comicios, con el objetivo de aprovechar su experiencia al frente de EB. Asiste a todas las reuniones, ofrece charlas a las organizaciones relacionadas con el partido y visita a los representantes de éste en otros municipios para «tomar contacto con la realidad de Ezker Batua». «Cuando estaba en el Gobierno vasco, la agenda apenas me dejaba tiempo», subraya. Madrazo, que asegura que en la formación de izquierdas «no hay miedo» a desaparecer del mapa político, rechaza cualquier insinuación acerca de que sea él quien en realidad mueva los hilos del partido desde la sombra y se reafirma en su postura de mantenerse en un segundo plano, «en silencio». «Hay mucha gente que me pide que vuelva, pero yo siempre contesto que no me he ido, que sigo aquí, pero de otra forma», remarca.
En el último año el ex líder de EB le ha sacado rédito al hecho de que la agenda ya no le venga «impuesta». Uno de los mayores beneficios de esta nueva situación es la posibilidad de recuperar con la familia el tiempo perdido. «Ceno en casa, les veo en algunas comidas, puedo estar con ellos por las tardes... Hay menos estrés, menos presión. Antes ni siquiera podía plantearme ir con mi hijo al médico», expresa.
También ha aprovechado para «cultivar las amistades», viejas y nuevas. Entre ellas, la de su antiguo socio Juan José Ibarretxe, con el que ha quedado en un par de ocasiones tras el 1-M. «Es un corredor de fondo y le veo cargando pilas», sostiene. Madrazo no se arrepiente de la etapa vivida junto al ex lehendakari jeltzale. Todo lo contrario. Puede que ambos se vuelvan a ver las caras en la próxima campaña electoral. Esta vez, eso sí, sin ser candidatos.
TAGS RELACIONADOS
0 Comentarios | Comparte esta noticia »
Opina

Aprovecha las ventajas de ser un usuario registrado y Regístrate Para realizar un comentario con tu perfil, primero debes identificarte: Login. También puedes escribir un comentario sin tener perfil:

* campos obligatorios

No entiendo los caracteres


Listado de Comentarios
«¡A ver si me das un piso, profe!»
elcorreo.com

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.