La medicina solidaria fue la verdadera protagonista de ayer en el acto organizado por la asociación Txagorritxu 0,7. La fundación, integrada por más de un centenar de profesionales del hospital vitoriano, entregó a seis ONG que trabajan en el Tercer Mundo un donativo de 47.000 euros recaudados el año pasado entre todos los socios, que destinan el 0,7% de su salario a los más necesitados. Con una calurosa bienvenida, el traumatólogo y presidente de la plataforma, Alfredo Gómez Moneo, agradeció la aportación realizada por todos los colaboradores, ya que han logrado reunir una importante suma económica «a pesar de la crisis».
La primera en estrechar su mano y recoger el cheque fue Irune Pascual, delegada de la Fundación Vicente Ferrer, que ha recibido 9.720 euros para «un programa de nutrición dirigido a los grupos de población más vulnerables del distrito de Anantapur, en la India». A continuación, intervino Hasena Mohamed, presidente de la Asociación de Amigos de la República Árabe Saharaui Democrática, entidad que ha recibido 4.860 euros para el fortalecimiento del servicio de salud en los campamentos de refugiados en Argelia. La ONG lleva más de dos décadas trabajando con esta población saharaui que vive de la cooperación internacional, y sus áreas de acción son «la educación, la agricultura y la integración mujer, entre otros aspectos».
La plataforma Txagorritxu 0,7 también hizo entrega de un talón de 3.240 euros a Emilia Castro, del departamento de marketing de Tierra de Hombres. Esta ayuda se destinará a reforzar la sanidad infantil en Togo a través de un programa de atenciones médicas especializadas. La ONG Nuevos Pasos, que actúa en Perú, también ha sido elegida para el programa de ayudas impulsado por los profesionales de Txagorritxu con una asignación de 9.720 euros. Aunque su portavoz, Carmen Herrera, no pudo acudir al salón de actos del hospital vitoriano, el doctor Gómez Moneo, haciendo gala de su dominio de la tecnología, conectó con ella por videoconferencia, quien explicó en qué consiste el programa de sostenibilidad de la casa de reinserción social para adolescentes y recepción de voluntarios desarrollado en Trujillo. La voluntaria agradeció el apoyo de los profesionales de Txagorritxu en vivo y en directo desde la ciudad boliviana de Santa Cruz de la Sierra.
Batiendo todos los récords subió al escenario Ramón Arrizabalaga, cooperante de DOA (Denok Osasunaren Alde, que significa todos por la salud) y trabajador de Txagorritxu. Y es que su entidad se llevó la mayor dotación del acto, con una aportación de 11.340 euros. Gracias a esta ayuda económica han adquirido un ecógrafo para hospitales de Beni y Santa Cruz, en la amazonia boliviana y ofrecen formación al personal sanitario. Por último, Iñaki Aguiriano, de la ONG Amistad y Solidaridad con Granada y Masaya (AMSOGRA), ilustró con todo tipo de detalles e imágenes el puesto de salud en el que trabajan en Mozonte, Nicaragua y al que destinarán los 8.100 euros donados por la asociación de Txagorritxu.