Primero fue la ampliación de la OTA en catorce calles y el encarecimiento del precio por aparcar en las zonas privilegiadas de la ciudad. Desde hoy, los conductores se preparan para afrontar la segunda fase: la diferenciación de las 4.266 plazas de pago por su color, en función de si son para residentes o si se destinan a rotación.
Operarios contratados por el Ayuntamiento han pintado ya las zonas de estacionamiento del centro de la ciudad. En concreto, han coloreado de verde casi diecisiete kilómetros lineales alrededor de la zona histórica de Vitoria, entre el barrio de Judimendi y la calle Coronación.
En total, son 950 los estacionamientos que lucirán ese color y que desde mañana se destinarán a residentes y de pago. Se trata de calles como Reyes Católicos o el tramo de San Antonio entre Florida y General Álava. En ellas podrán estacionar los vecinos que dispongan de tarjeta OTA residente -siempre dentro de su zona-, sin que tengan que adquirir el talón en un expendedor. Tampoco tendrán límite de horario.
Los conductores que no dispongan de tarjeta también podrán aparcar su vehículo en las plazas pintadas de verde, pero tras previo pago en la máquina. Eso sí, tendrán un límite máximo de noventa minutos para hacer sus gestiones.
Otras 2.688 plazas -el 63% de las 4.266 de pago-se destinarán a rotación y conservarán la tradicional línea azul. Están destinadas para todos los vitorianos, residan donde residan. Los que elijan uno de estos huecos deberán comprar el talón en la máquina expendedora, incluidos los que dispongan de tarjeta OTA residente. También el tiempo máximo queda establecido en noventa minutos.
Pero la nueva regulación que entrará en vigor hoy contempla un tercer apartado: el destinado a los residentes de manera exclusiva. Serán un total de 628 plazas -el 15%- y en ellas sólo podrán aparcar los vehículos de los vecinos y los comerciantes. O lo que es lo mismo, quedarán vetadas a los ciudadanos que no vivan en esas áreas. Tampoco será necesario comprar el talón ni habrá límite horario.
Ampliación
Estos huecos no estarán coloreados, pese a que en un principio el Ayuntamiento estudió la posibilidad de pintarlos de gris. Al final ha optado por colocar señales verticales para advertir de que se trata de zonas 'exclusivas de residentes'. Bajo esta denominación ha quedado todo el Casco Histórico y calles como Vicente Goikoetxea o La Paloma. En este sentido, el Consistorio ha anunciado que durante los primeros días será más permisivo con los conductores y centrará sus esfuerzos en informarles sobre la nueva regulación.
Esta reestructuración de la zona azul de Vitoria no será la última. Para un futuro a medio plazo se deja la ampliación de la OTA a otras calles de la ciudad, un objetivo municipal, pero que, en principio, no se llevará a la realidad de forma inmediata.