Fernando de Amárica (1866-1956), para muchos el mejor paisajista vasco de la primera mitad del siglo XX, tenía una casa que despertaba admiración. El pintor vitoriano solía pasear por el frondoso jardín de la mansión, que dominaba la esquina de las calles que hoy se conocen como Florida y Dato, es decir, en la manzana de la actual plaza de Amárica. Todos los ojos miraban a la zona verde del palacete, en el que había numerosos árboles -de hasta 40 metros de altura, según el propio pintor-, plantas copiosas y aves exóticas, como pavos reales. El inmueble y su zona natural fueron legados por el pintor a su ciudad. Más de medio siglo después, Vitoria intentará rescatar el espíritu de aquel parque.
La plaza de Amárica estrenará una imagen inspirada en el jardín exótico que tanto admiraba el pintor cuyo apellido da nombre al céntrico espacio. EL CORREO adelanta hoy el diseño que tendrá el recinto a finales de año, cuando terminen las obras de construcción del parking. El Gabinete Lazcoz mostró ayer por primera vez los planos a los vecinos de la zona. La firma que explotará el garaje, Vinci Park, costeará el cambio de 'look'.
Los arquitectos Luis Ángel e Inés Apráiz se han basado en los pavos reales que recorrían el jardín del pintor para alumbrar las zonas verdes de la nueva plaza de Amárica. Habrá seis jardines en forma de pequeña loma y sus formas y colores se inspirarán en el majestuoso plumaje de estas aves, tachonado por manchas redondeadas en tonos azules, verdes y dorados.
Escultura recuperada
El centro del recinto contará con juegos infantiles y la plaza recuperará la escultura 'El hombre con arco iris', realizada en 1989 por Casto Solano, también autor de 'El Minotauro' de la calle Dato, conocido por muchos como 'el torero'. Como es lógico, la plaza estrenará un moderno mobiliario urbano con farolas idénticas a las de la Virgen Blanca, papeleras y bancos.
Los casetones de entrada al estacionamiento, situados en los extremos, también contarán con una estética que recordará al plumaje de las aves exóticas, al igual que las dos rampas de acceso al garaje, que serán adornadas con colores azulados y dorados. El carril de entrada, en Manuel Iradier, 'morderá' parte de la acera para evitar retenciones de tráfico en horas punta.