Desde que se inaugurara el centro-museo Artium y se renovaran las aceras, incorporando el carril para taxis y autobuses urbanos, los residentes de esta arteria no han notado mejoras. Todo lo contrario. «Desde la reforma la calle ha ido de mal en peor», destaca Manuel, encargado de la pastelería Nalda, quien plantea una solución para paliar la falta de huecos de estacionamiento: «potenciar el parking del Artium, porque muchas plazas de rotación están libres. Podrían ofertar descuentos», sugiere.
«Desde que incorporaron el carril bus la calle ha empeorado», afirman desde la barra del bar Inguru. «Ese carril es un peligro porque está demasiado cerca de la acera. Por eso deberían suprimirlo y también ensanchar la zona peatonal», proponen. Su impresión es que la arteria se ha devaluado. «Ha bajado el precio de las lonjas y se han cerrado tiendas», constata también Beatriz Gómez, vecina de la zona.
«No es cómoda»
Otra de las quejas más frecuentes es «la falta de aparcamiento», apunta la farmacéutica Rosa María Martín. Lo mismo opina Merche, empleada de la pastelería Don Pedro. «Los repartidores lo tienen muy difícil para cargar y descargar. Ahora lo hacen en la calle Libertad, pero siempre está ocupada por algún vehículo. Y si se paran en doble fila, enseguida les multan», asegura. En definitiva, «la calle no es cómoda», sostiene. Otro de los puntos débiles de la vía es la mala conservación de las fachadas. «Habría que adecentar las viviendas. Es inadmisible esa estampa en pleno siglo XXI, y eso nos perjudica», protestan desde la joyería Gurbindo.
Respecto a peatonalizar la calle, «no es una buena solución parael lotero Fede Belategui. «Desde que se modificó el Plan de Movilidad sólo pasa una línea de autobús por aquí, cuando antes circulaban cinco. No tiene sentido», manifiesta el lotero, favorable a ensanchar las aceras.
«El Plan Alhóndiga está bien, pero en esta calle no se puede quitar el tráfico. Y si decidieran estrechar el carril para coches se formarían embotellamientos», manifiesta Jesús Entrena, uno de los encargados de moda Fernando.