Siguen los problemas en Rioglass. Tras el ERE del año pasado y la suspensión de derechos acordados con los trabajadores a principios de éste, la dirección ha puesto en marcha otro ERE para la extinción de 20 contratos y suspensión temporal de los empleos de los 139 restantes trabajadores. Éstos, que ya se manifestaron el pasado sábado en El Espolón contra los recortes laborales, anuncian ahora su intención de ir a la huelga si se mantiene dicho ERE.
«Nos dieron el Expediente para firmar y lo entregaron a continuación a la autoridad laboral, no ha habido ni notificación previa, ni diálogo», se quejaba ayer Ana Pérez, portavoz del comité de empresa y delegada de CC OO. El ERE afecta a toda la plantilla y es doble: prevé la extinción de 20 contratos y la suspensión de 60 a 120 días del resto durante este año. Las causas que alega la empresa son productivas, pero los sindicatos aseguran que «trabajo hay en la planta y Rioglass sigue teniendo ganancias».
El presente año no ha estado exento de problemas. En enero, la dirección notificó al Comité la suspensión de todos los acuerdos salariales firmados en convenio de empresa, como el plus por puntualidad o el pago de los tres primeros días de baja. La plantilla resolvió manifestarse, el sábado, contra ello; pero por el camino les llegó la notificación del ERE.
Además, el periodo de consultas lleva ya una semana abierto, pero no será hasta mañana cuando haya la primera negociación. Aquí el comité lo ve claro: «Si de la reunión no sale nada positivo, plantearemos ir a la huelga».
Negociación en Toybe
Otra empresa riojana, Toybe, negocia estos días su propio ERE para la extinción de catorce contratos. Ayer se celebró la tercera jornada de huelga y también tuvo lugar la tercera reunión entre empresa y sindicatos, dentro de una negociación que ambas partes tildan hasta ahora de «sin avances».
Como se informó desde USO, «los trabajadores están dispuestos a hacer un esfuerzo para salvar todos los puestos de trabajo», que se concreta en propuestas como recortes salariales o hacer una suspensión temporal, «para compensar el ahorro que Toybe preveía con la extinción». Al respecto, desde la dirección de la empresa se apuntó que «se valoran esas propuestas, pero no son viables en estos momentos y sólo demorarían y agravarían la recuperación de Toybe; la crisis es profunda y sólo este ERE puede garantizar la continuidad».