La campaña de Navidad ha logrado maquillar un poco los malos resultados de ventas que han cosechado en 2009 los caldos de la Denominación Rioja -donde se incluyen los de la comarca alavesa- como consecuencia de la crisis económica. Y es que el balance final de la comercialización de estos caldos ha sido, según indicaron ayer desde el Consejo Regulador, «mejor que las previsiones que se venían realizando estos últimos 12 meses». En concreto, en la campaña anterior se consumieron 236 millones de litros de vino de esta región vitivinícola, lo que representa un descenso del 6,3% respecto a 2008. «Es dos puntos menos de lo esperado», confesaron fuentes oficiales de este organismo.
Según los datos facilitados por el Consejo Regulador, de los 236 millones de litros vendidos, 211 corresponden a vinos tintos, 14,5% a caldos blancos y 10,5 a rosados. La comercialización en el mercado español alcanzó los 163,6 millones de litros frente a los 72,4 millones que se exportaron al mercado internacional. El país en el que más se consume vino de esta denominación es el Reino Unido, en donde en 2009 se vendieron alrededor de los 22 millones de litros. A este le sigue Alemania con 13 millones y Suiza con una exportación de seis millones de litros. «Tanto en España como en el extranjero nuestros vinos ostentan un destacado liderazgo respecto al conjunto de las denominaciones españolas, con más de un 40% del total de las ventas de vinos de calidad», destacaron los representantes del Consejo Regulador.
Modelo de calidad
Según aseguraron fuentes de la denominación, el hecho de que el Rioja esté afrontando la crisis en mejor posición que otros competidores se debe a su modelo de calidad. «Para conseguirlo, una de las ventajas competitivas con las que cuenta la denominación es su buen posicionamiento en diferentes segmentos del mercado. Los objetivos prioritarios están siendo afianzar las categorías de los vinos criados en los segmentos de mayor prestigio y tener una proyección cada vez mayor hacia los mercados exteriores», detallaron.
Además, el Consejo Regulador destacó que la diversidad de sus caldos y la gran capacidad de innovación de los vitivinicultores, ha permitido a la denominación «aprovechar el cambio en el consumo hacia vinos de mayor calidad, en un contexto general en el que desciende la demanda». Los representantes de la denominación subrayaron también la necesidad de mantener las inversiones para la promoción del Rioja en los principales mercados. En concreto, en 2009, el Consejo Regulador invirtió 11 millones de euros en las actividades promocionales, lo que supone un 72% del presupuesto total. De estos, nueve millones de utilizaron para afianzar la marca en los principales países exportadores y abrir nuevos nichos de mercado. El resto del presupuesto se gastó en actividades nacionales.