La figura de un caballo se recorta contra la nieve. Un hechicero recuerda al caballero el augurio que le hizo al nacer: «Tú serás el último rey de Granada». La imagen del jinete que cabalga con su maldición por las blancas cumbres de Sierra Nevada se funde con el plano de un hombre que recuerda, en su última noche en el palacio de la Alhambra, batallas, amistad, traiciones... y todo un mundo que desaparece, Al Andalus.
Estas son las primeras escenas de 'Boabdil, el último rey', una superproducción de la que aún no se ha rodado ni un plano, pero que lleva catorce años rondándole en la cabeza a su director, Antonio Banderas. El proyecto vivió un nuevo impulso esta semana cuando la productora del actor malagueño, Green Moon, presentó las pruebas de efectos especiales que los estudios granadinos Kandor Graphics están realizando para su tercer largometraje como director. Y quizá se reactive aún más si el próximo 7 de marzo el corto de animación 'La dama y la muerte', fruto de esa colaboración, se alza con el Oscar.
El productor del filme, Antonio Meliveo, revela a EL CORREO algunas novedades sobre el proyecto. Por ejemplo, que el título 'Boabdil, el último rey' está ganando puntos sobre 'La fortaleza roja', que se barajó en un principio. Que Banderas ha renunciado a rodar en árabe y español en favor del inglés, en aras de la proyección internacional de la cinta. O que la película cuenta con todas las bendiciones de la Casa Real marroquí, que ha puesto a disposición de la productora desde localizaciones exteriores hasta 3.000 caballos de pura raza árabe y jinetes entrenados.
Hace unos días, Banderas reconocía que esta superproducción histórica es «muy difícil de financiar». La productora busca dinero fundamentalmente en emiratos árabes como Qatar, Abu Dabi y Dubai. «Ha habido reuniones a muy alto nivel pero, como productor, no me gusta echar las campanas al vuelo antes de tiempo -advirtió Antonio Meliveo-. En el mundo árabe hay un gran interés por esta película; ahora ese interés hay que traducirlo en acuerdos y contratos para levantarla».
El guión de Banderas y Antonio Soler -que ahora adapta al inglés Erik Jendresen ('Band of brothers', 'Big Bang')- se centra en los diez últimos años del Reino de Granada a través de los flashbacks de Boabdil, que recuerda su vida desde la soledad de la residencia alhambreña, en la víspera de su definitiva pérdida.
Con esta cinta, el actor afincado en Los Ángeles quiere reivindicar la mítica convivencia intercultural que se rompió con la rendición del Rey Chico. Muhammad XI -como también era conocido el monarca nazarí- no era «ni débil ni cobarde», asegura el representante de Green Moon; simplemente fue víctima de la historia escrita por los ganadores y, más recientemente, de la leyenda franquista. «Murió batallando y era un diestro espadachín. Lo que pasa es que, además de un guerrero, era un humanista: le encantaban la poesía, la música y la ciencia», señala Meliveo. En realidad, quizá le debamos la Alhambra: aquel rey 'cobarde' prefirió rendir los palacios nazaríes sin sangre, en vez de permitir que la joya arquitectónica fuera arrasada y su pueblo, masacrado.
La cinta, que será «épica, con acción y batallas», dará especial protagonismo a la amistad entre Boabdil y Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, que negoció en nombre de Fernando e Isabel la rendición de Granada. «Aunque sean rivales, entre ellos se establece una relación de comprensión y lealtad», explicó el productor. Ambos buscan el acuerdo frente a las posturas más radicales de los bandos musulmán y cristiano encarnadas por Aixa, madre del sultán, y por Fernando el Católico.
Gran Capitán
Precisamente Banderas, que en sus otros dos filmes tras la cámara ('Locos en Alabama' y 'El camino de los ingleses') no actuó, se reserva el papel del Gran Capitán. En cambio Boabdil -que será interpretado por tres actores en la infancia, la juventud y la madurez- aún no tiene rostro. El casting será «potente», según el productor, pero hasta ahora, poco se ha concretado. El director quiere contar con Omar Shariff para el papel «pequeño pero clave» de un judío que lucha «por la alianza de civilizaciones, que ya existía entonces», según Meliveo.
El equipo cruzará el Estrecho en busca de localizaciones. «Todo apunta a que las batallas -entre ellas la Toma de Loja y algunas escaramuzas en Málaga- se rodarán en Marruecos», reconoció Meliveo.
También el barrio árabe de Granada tendrá su 'doble', probablemente en la medina de Fez: «El Albaicín de hoy, aunque es precioso, no nos sirve». Pero en Granada también se rodarán escenas de masas, como la entrada triunfal del último sultán a la Alhambra, que exigirá la contratación de cientos de extras.