Nació con mucho escepticismo, creció en medio de polémicas, molestias, ruidos y malos augurios pero como toda niña bonita, ha terminado por encandilar a la mayoría. El Plan Alhóndiga, uno de los proyectos más cuidados del Gabinete Lazcoz, cobra impulso gracias a las buenas vibraciones que transmite el primero de sus corredores recién terminado, el eje formado por las calles comprendidas entre Sancho el Sabio y Prado.
El mejor síntoma de que la apuesta del gobierno municipal por su revitalización comercial va por el buen camino es que, en el último año, diez nuevos negocios se han abierto -o están a punto de hacerlo-, en esta amplia área. Especialmente destacado es el caso de Ricardo Buesa donde, en enero de 2009, había cuatro locales vacíos y actualmente todas las lonjas están ocupadas.
A ellos, y al resto de establecimientos comerciales y hosteleros, se dirigió ayer la concejala de Promoción Económica, Isabel Martínez, para que, junto con el resto de vitorianos, participen en la puesta de largo de Prado, Magdalena, Sancho el Sabio, Ricardo Buesa y Badaya. Una fiesta por todo lo alto que se desarrollará de forma paralela por las cinco calles y que comenzará el viernes por la tarde con magia, un concierto de funky y un gran karaoke con Nacho Dj y regalos.
El sábado será el turno de mover el esqueleto. Una escultura formada por un árbol de tres metros hecho a base de globos será el principal atractivo de una jornada llena de jazz, actuaciones y talleres de capoeira y street dance y el primer baile de invierno de Vitoria. La mañana dominical será exclusivamente musical con violinistas, charangas, música coral, txalaparta y percusión.
4,2 millones en obras
«Queremos recuperar la calle como lugar para vivir y disfrutar, que se reconozca al comercio de toda la vida y ésta es la oportunidad de acercarse a este eje, ver su nuevo aspecto y descubrir la actividad que allí existe», recalcó Martínez. La edil socialista incidió en que este tipo de actividades «hasta ahora se limitaban a espacios cerrados y al centro por su carácter peatonal» y sugirió que, aunque esta fiesta urbana constituye «algo puntual por ser un estreno, es una zona perfecta para que en un futuro pueda ser usada como punto de encuentro de magia o de jazz».
Como también podría ocurrir con las calles que, dentro de este mismo proyecto, se reformarán este año, en las que se invertirán 4.218.000 euros. Se trata del corredor norte, compuesto por la plaza Bilbao, Fermín Lasuen y la plaza Martín Salinas, y del oeste, con el primer tramo de la calle Gorbea.