El Correo

Sanidad no descarta más casos de fiebre Crimea-Congo

Fachada del Hospital La Paz-Carlos III de Madrid.
Fachada del Hospital La Paz-Carlos III de Madrid. / Efe
  • La paciente ingresada en La Paz continúa estable dentro de la gravedad

  • El Ministerio estima como "baja" la probabilidad de infección en humanos

La probabilidad de infección en humanos en España por el virus de Crimea-Congo se estima "baja" aunque no puede descartarse que aparezca algún caso autóctono más, ha señalado el Ministerio de Sanidad en su último informe sobre la transmisión de esta enfermedad.

Entre las conclusiones del documento realizado este mes y que actualiza otro de 2011 -"Informe de situación y Evaluación del riesgo de transmisión de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo (FHCC)"-, Sanidad recomienda en este escenario informar a los profesionales sanitarios sobre la enfermedad para que se pueda hacer un diagnóstico "oportuno" si se produjera la aparición de más casos.

El documento recuerda que aunque ha sido ahora, con la confirmación del virus de Crimea-Congo en dos casos en España, cuando se ha detectado la infección en humanos, ya en 2010 se apreció la circulación del virus en garrapatas capturadas de ciervos en la provincia de Cáceres, en unas fincas cercanas a la frontera con Portugal.

Investigaciones posteriores en Extremadura, Toledo, Huesca y Segovia desde 2011 a 2014 también han evidenciado la presencia de virus FHCC en garrapatas procedentes de Cáceres.

Sanidad ha considerado ahora "pertinente" (después de fallecer un hombre de 62 años en agosto tras infectarse en la provincia de Ávila por una garrapata y siga ingresada en estado estable una enfermera que le atendió) hacer "una revisión" de la situación epidemiológica y de la evaluación de riesgo para España.

Exposición a las garrapatas

Así, se destaca que la probabilidad de infección (el mayor grupo de riesgo es el formado por ganaderos, agricultores y cazadores) para las personas viene determinada por la probabilidad de exposición a las garrapatas infectadas, y también de persona a persona por contacto directo de la exposición de la piel o membranas mucosas a sangre, líquidos corporales y tejidos de pacientes afectados.

Sanidad recomienda, entre otras medidas, realizar una "vigilancia activa" de la enfermedad en humanos en aquellas áreas en las que se identifique el virus para una detección precoz; realizar la vigilancia entomológica de las especies de garrapatas potencialmente vectores; abordar el tema de este virus de forma "integral" e investigar el virus detectado en España para conocer sus características y comportamientos.

El informe actualizado también especifica que la enfermedad en los humanos tiene un periodo de incubación de 3 y 7 días, seguido por un periodo prehemorrágico, un periodo hemorrágico y, pasados 10-20 días desde el inicio de la enfermedad, la convalecencia.

En los casos de mala evolución, la muerte sobreviene generalmente durante la segunda semana y entre los pacientes que se recuperan la mejoría comienza al noveno o décimo día.

En 1974 se comercializó una vacuna en Bulgaria, que se administra a militares, sanitarios, agricultores y población que vive en zonas endémicas mientras que en el resto de los Estados miembros no está aprobado su uso.