El Correo

Prohibido cortar el rabo a los perros, sin excepciones

  • El Pleno del Congreso ratifica el Convenio europeo de protección de animales de compañía pese a la oposición del PP

  • «La cola de un can es la prolongación de su columna vertebral. Es más que un apéndice al final del cuerpo, ya que a través de él muestra su estado anímico y también físico», defiende la Fundación Affinity y el Observatorio Justicia y Defensa Animal

Amputar el rabo de los perros estará prohibido. Para todos, sin excepción. Así, las operaciones estéticas en las mascotas formarán parte del pasado en España. El Pleno del Congreso ha ratificado el Convenio europeo de protección de animales de compañía, que se encontraba en su última fase de tramitación y que en su artículo 10 prohíbe las intervenciones quirúrgicas cuyo objeto sea modificar la apariencia de un animal (estéticas), y en particular: el corte de cola, corte de orejas -una práctica extendida en razas como el dóberman, dogo alemán o bóxer-, sección de cuerdas vocales y extirpación de uñas y dientes.

Pero, ¿por qué no se había prohibido hasta ahora el cortarle el rabo a los perros? Básicamente por la oposición del PP y del sector cinegético - donde se hace para permitir la movilidad de los canes entre los matorrales o para evitar que otro animal les agarre de ese apéndice-. Y es que la caza genera en España 3.600 millones y 54.000 empleos, según un estudio publicado recientemente por Círculo Fortuny. España es uno de los principales destinos para cazadores de todo el mundo, especialmente europeos, tanto por su biodiversidad como por las distintas modalidades de caza que pueden encontrar. Es una gran fuente de riqueza y de arraigo para el medio rural: el 80% del territorio tiene gestión cinegética, lo que suponen 43 millones de hectáreas, divididos en unos 33.000 cotos, de los cuales sólo el 2% son intensivos (aquellos cuya explotación está dedicada a la caza mediante sueltas periódicas de piezas criadas en granjas).

La decisión actual responde a una demanda política que se exige desde hace años y que Unidos Podemos a través de Juantxo López de Uralde se ha empeñado en conseguir, con el apoyo de otras formaciones y pese al rechazo del Partido Popular, que volvió a sufrir los inconvenientes de no tener mayoría absoluta.

La enmienda defendida por López de Uralde, fue aprobada con los únicos votos en contra del PP, mientras que tras su paso por la Comisión de Exteriores el PP consiguió una transacional para mantener la amputación en los perros de caza o sus cruces, reserva que contó, en un principio con el apoyo de PNV y ERC, a pesar de que siete Comunidades Autonomas (Aragón, Andalucía, Cataluña, Madrid, Comunidad Valenciana, Murcia y Navarra) tienen leyes propias que prohíben la amputación. Tras la rectificación de ERC y con la abstención este jueves de PNV y Ciudadanos, el pleno ha aprobado el Convenio con la enmienda defendida esta vez por Pablo Iglesias. Durante su intervención, el líder de Podemos ha argumentado que "hay tradiciones que no hay que mantener" y ha calificado esta práctica como "una salvajada". "Los perros no son cosas ni juguetes, y tampoco son el complemento estético a la virilidad de nadie", ha manifestado.

Las reacciones no se han hecho esperar por parte de los animalistas en las redes sociales. Los primeros en mostrarse orgullosos de lo conseguido han sido López Uralde y Pablo Iglesias, quienes se han fotografiado en un abrazo de felicitación.

"Hoy hemos conseguido dos victorias para los animales; la primera que se prohíba la amputación del rabo de los perros, pero aún más importante, hoy el maltrato animal ha estado en el Congreso al mas alto nivel en el debate político. Ese es el camino para conseguir los cambios necesarios para el bienestar de los seres que viven con nosotros", ha dicho el portavoz de EQUO.

30 años de retraso

El Parlamento Europeo ya aprobó en 2012 una resolución que instaba a los Gobiernos comunitarios -entre ellos, al español- a sumarse a este Convenio de protección de mascotas, aprobado en Estrasburgo en 1987 y que había sido ratificado por 23 países, casi todos entre la década de los 90 y los 2000.

Así pués, pese a la tardanza en la aprobación, esta vez ha sido de forma completa. La primera vez que llegó el rabo de los perros al congreso, fue con excepciones, la de los perros de caza o sus cruces.

"La amputación de la cola en la especie canina por motivos estéticos es una práctica que debe eliminarse por tener graves consecuencias para el animal. Las amputaciones no son prácticas inocuas: causan dolor, problemas crónicos de salud en los animales, les generan dificultades de locomoción e incluso limitan su capacidad comunicativa" defendía Juantxo López de Uralde antes de la aprobación definitiva y sin excepciones.

Del mismo modo defienden desde la Fundación Affinity y el Observatorio Justicia y Defensa Animal. "La cola de un can es la prolongación de su columna vertebral. Es más que un apéndice al final del cuerpo, ya que a través de él muestra su estado anímico y también físico».

Desde las protectoras de animales como El Refugio no le ven ningún sentido en hacer cirugía estética a un animal, y menos en casos estéticos. "La prohibición es de sentido común", cuentan. Un paso adelante que además complemente al endurecimiento del maltrato animal en el Código Penal.

"Esta prohibición atañe a ámbitos como el de la caza, donde se hacía para permitir la movilidad de los perros entre los matorrales, igual que ocurría con las orejas, además de para evitar que otro animal les agarrara por el rabo", cuenta un veterinario, que explica además que la cola no es "un adorno", ya que es "lo más parecido a la expresión facial humana que el perro pueda tener".

"Las amputaciones que provocan dolor y pueden degenerar en padecimiento crónico, problemas de locomoción y atrofia", explican en la Asociación de Veterinarios contra el Maltrato Animal (Avatma).

En España hay registrados unos 7,4 millones de perros, según los datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente.

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