El Correo

El forense Paco Etxeberria halla un posible resto de una de las chicas asesinadas en Alcàsser

El forense Paco Etxeberria.
El forense Paco Etxeberria. / F. Gómez
  • El caso ha sido puesto en conocimiento de la Guardia Civil y el ADN de un diente, que podría ser de una de las tres jóvenes, será analizado

El forense Paco Etxeberria podría haber hallado un nuevo resto que sería supuestamente de una las tres chicas asesinadas hace 25 años en la localidad valenciana de Alcàsser.

El descubrimiento en el lugar donde fueron encontrados los cadáveres ha sido puesto en conocimiento de la Guardia Civil y su ADEN será analizado para ver sin la prueba pertenece a alguna de las tres chicas.

El equipo del programa 'El Lector de Huesos' de ETB2, que se encontraba grabando junto al especialista, ha expresado su «sorpresa» al ver que «25 años después al lado de la fosa hay restos humanos», mientras que Paco Etxeberria ha destacado que «lo importe que es analizar exhaustivamente el escenario del crimen».

En 1992 la Guardia Civil registró una denuncia que dio carácter oficial a uno de los sucesos más macabros de la historia reciente en España: la desaparición y posterior hallazgo de los cadáveres de Miriam, Toñi y Desirée, las tres niñas de Alcàsser, un herida social que la fuga de Antonio Anglés mantiene sin cura. Cuatro lustros después, ningún cuerpo de seguridad se aventura a especular sobre él. Nadie sabe siquiera si está vivo. La única certeza es que la Justicia le declaró autor material de los asesinatos en colaboración de Miguel Ricart, atrapado y condenado a 170 años de prisión.

Noviembre de 1992

El último recuerdo en vida de las tres adolescentes data del 13 de noviembre de 1992, cuando fueron vistas dirigiéndose a la discoteca Coolor de Picassent, localidad en la que se encuentra una de las mayores prisiones del Estado, centro al que Anglés decidió no regresar tras disfrutar de un permiso. Alcàsser y Picassent están separadas por unos tres kilómetros, y las jóvenes decidieron hacer autostop para evitar hacer esa distancia a pie. El coche que las recogió dejó atrás la discoteca e inicio un trágico camino conducido por sus dos captores.

Horas después, interpuesta la denuncia, la Guardia Civil inició una búsqueda que anticipaba un resultado grave, puesto que enseguida se descartó la hipótesis de la fuga voluntaria y se constató, mediante interrogatorio a propietarios y clientes, que las niñas nunca habían llegado a 'Coolor'. La operación, en la que se implicó activamente el Ministerio del Interior, concluyó el 27 de enero de 1993, cuando un agricultor que caminaba por el paraje de La Romana, cerca de la presa de Tous, descubrió los cuerpos semienterrados de las tres menores. Los forenses revelaron que Miriam, Toñi y Desirée fueron torturadas y violadas antes de morir de un disparo.

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