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Los caballos aprenden a usar símbolos para transmitir sus deseos

Unos caballos de competición.
Unos caballos de competición. / Efe
  • Los animales lograron comunicar a los investigadores que querían que les colocaran una manta por encima o que se la quitaran mirando una serie de dibujos

Los caballos son capaces de leer símbolos en una muestra y utilizarlos para transmitir un deseo: si quieren que se les ponga una manta encima o no. Así lo reportan investigadores de la Norwegian University of Life Sciences, en un artículo científico publicado en la revista Applied Animal Behavior Science.

Científicos y la gente del mundo del caballo siempre han sabido que los caballos son razonablemente inteligentes, que pueden ser entrenados para hacer una gran variedad de tareas y que han sabido comunicarse con los seres humanos a través de diversos medios, tales como pisar fuerte, morder o golpear las paredes de los establos. Pero ahora parece que también tienen una habilidad para reconocer los símbolos y atribuirles significados diferentes.

Sospechando que los caballos pueden ser más inteligentes de lo que se piensa, los investigadores crearon tres indicaciones para que los caballos las mirasen: una era blanca puro, otra tenía una barra horizontal negra sobre un fondo blanco y la tercera tenía una barra vertical negra sobre un fondo blanco. Luego pasaron dos semanas adiestrando a los caballos en leer las señales y usarlas para indicar a sus compañeros humanos si querían que se les colocase una manta por encima, que se la quitasen, o que preferían seguir igual.

Los investigadores informan que después de sólo 11 días, la mayoría de los caballos utilizaba de forma activa las señales para informar de su deseo, y en el período de dos semanas todos los caballos lo hacían. Los investigadores también informan de que las decisiones tomadas por los caballos no eran aleatorias, sino que elegían tener una manta encima cuando hacía frío, por ejemplo, y pedían que se la quitasen en los días cálidos.

Igualmente, también informan que los caballos parecían entusiasmados por poder comunicarse con sus instructores de esa manera novedosa. No sólo eran capaces de leer los símbolos, sino que también fueron capaces de entender la conexión entre ellos y las consecuencias en el mundo real, una forma de educación superior.