El Correo

Hallan decapitado al principal bisonte de la reserva valenciana de Valdeserrillas

Hallan decapitado al principal bisonte de la reserva valenciana de Valdeserrillas
  • Tres ejemplares más han desaparecido y el resto de la manada están enfermos, posiblemente por un envenenamiento del agua

  • Los 12 ejemplares llegaron tras dos años de gestiones ante la UE para poder acoger a estos animales en peligro de extinción

El principal bisonte, el más grande y poderoso de la Reserva de Valdeserrillas, en Benagéber, apareció el viernes pasado decapitado y con signos de haber sido envenado. Desde el martes, los cuidadores habían perdido la pista al animal y a otros tres ejemplares dentro de la reserva, que se extiende en unas 365 hectáreas de monte (400 campos de fútbol).

Según las primeras investigaciones del Seprona, los animales podrían haber sido envenenados, mediante el agua o la comida, ya que el resto de animales muestra síntomas gástricos de haber ingerido algún tipo de veneno, que se determinará con los resultados de los análisis. "El más grande y más poderoso, que comía antes y más cantidad que los demás, ha sido el primero en morir", explican Rodolfo Navarro, director de comunicación de la reserva. El animal estaba muy sano y pesa 800 kilos.

El recinto estaba protegido con una valla cinegética para evitar que se escaparan los animales aunque Navarro ha apuntado que era relativamente fácil que los desconocidos pudieran colarse dado además el gran tamaño de la reserva.

Los 12 ejemplares de esta manada de Bisonte europeo (Bison Bonasus) llegaron entre junio de 2015 y mayo de 2016 tras dos años de gestiones ante la Unión Europa para poder acoger a estos ejemplares de esta especie en peligro de extinción. Estos hechos pueden llevar una multa de 600.000 euros.

El último ejemplar en libertad falleció en 1919 en Polonia y entonces sólo quedaban 12 ejemplares protegidos en diversos zoos. Por ello, cuatro años más tarde, en 1923, se creó la primera Asociación de Bisonte Europeo para tratar de proteger esta especie, que ha logrado, mediante una estricta vigilancia de las dos líneas existentes para evitar que se crucen, que en estos momentos la población haya crecido hasta los 4.000 bisontes. Sin embargo, siguen siendo una especie débil que enferman con facilidad, ha apuntado.

En la reserva valenciana se estaban también realizando estudios, en colaboración con la Facultad de Veterinaria de la Universidad CEU Cardenal Herrera CEU y de Biología de la Universitat de València, desde su comportamiento tanto individual como en manada, hasta la selección de alimento, refugio o las preferencias de ciertos recursos con los que interactúan en el medio. Además, también se analiza la cantidad de monte que limpiaban, como grandes herbívoros que son, para ser utilizados como un elemento de protección de incendios forestales.