El Correo

¿Quién disparó al miliciano?

Robert Capa.
Robert Capa.
  • El historiador Fernando Penco vuelve a dudar de la autoría de la famosa foto de Capa y la atribuye a su compañera, Gerda Taro

Ese hombre con camisa blanca inmortalizado justo en el momento en el que recibe un disparo es el protagonista de la que se considera la imagen más icónica de nuestra Guerra Civil y una de las mejores fotografías de guerra de la historia: 'Muerte de un miliciano', atribuida a Robert Capa. Pese a que siempre la haya rodeado la polémica. Primero por la veracidad del contenido, es decir, por si realmente el fotógrafo recogió el momento del fallecimiento del combatiente o si fue una imagen preparada, una simulación, un posado. Un estudio al detalle señala que la mano izquierda sobre la que está a punto de caer aparece semicerrada, algo que probaría que el hombre estaba muerto, ya que una persona viva y despierta no podría evitar mantenerla abierta para detener el golpe. Otros consideran que no, que el día en que se sacó la instantánea, el 4 de septiembre de 1936, el frente no estaba activo en Espejo, la localidad cordobesa donde se tomó la foto; es decir, que según los expertos, ese día no hubo combates, algo que refrendaría la idea del ‘posado’. Ésta es la tesis que, apoyada por otros argumentos, suscribe el historiador y arqueólogo Fernando Penco Valenzuela: "Estuve hablando con Virgilio Peña, de 102 años, un miliciano que estuvo en el frente de Espejo (donde sí se luchó entre el 22 y el 25 de ese mes) y me lo confirmó". Fernando Penco es precisamente la persona que descubrió el lugar exacto de la foto, descartando la que fue durante mucho tiempo una afirmación aceptada, que se había tomado a 50 kilómetros de allí, en Cerro Muriano, también Córdoba.

¿Quién disparó al miliciano?

Gerda Taro, la compañera profesional y sentimental de Robert Capa.

Las especulaciones continúan sobre otros aspectos de 'Muerte de un miliciano'. Hace una década, Penco se enamoró de esta imagen y desde entonces no ha parado de estudiarla a fondo. Se considera un gran admirador del trabajo de Capa, pero cree haber dado con la verdad sobre la autoría de la instantánea, que ya había sido puesta en duda con anterioridad. A su juicio, y aunque dice que es imposible asegurarlo al 100%, quien disparó la máquina fue Gerda Taro, la compañera profesional y sentimental de Robert Capa, la primera fotógrafa de guerra, que tuvo la mala fortuna de morir aplastada en 1937 por un tanque republicano que circulaba marcha atrás en Brunete (Madrid); tenía 26 años. Ambos firmaban durante una época con el apellido de él, de ahí la dificultad de conocer la realidad.

Porque la realidad sobre esta foto ha ido cambiando. Durante mucho tiempo se creyó que el soldado era Federico Borrell García, conocido como ‘el Taíno’, nacido en Alcoy y caído a los 25 años. Hasta que alguien descubrió en un archivo una nota necrológica de la época donde se relataba que ‘el Taíno’ había muerto de un tiro cuando se encontraba protegido detrás de un árbol, nada parecido desde luego a lo que se ve en la imagen. Otros estudios avalan el descarte. Y el soldado volvió a ser anónimo. También estaba admitido que el lugar donde se tomó la instantánea era Cerro Muriano, en Córdoba, pero el historiador Penco descubrió en 2009 con la ayuda del fotógrafo Juan Obrero y tras una búsqueda que podría tildarse de obsesiva que la imagen había sido obtenida a medio centenar de kilómetros de allí, en la Haza del Reloj, perteneciente a Espejo. "Fue gracias a una foto del mismo carrete que la del miliciano (donde no hay ninguna referencia geográfica), allí se podía ver el pico de la Virgen de Cabra, lo que ayudó a situarla".

Y finalmente, ¿por qué cree Penco que la famosa foto es de Taro y no de Capa? Hace solo unas semanas cayó en sus manos un ensayo de Eijiro Yoshioka, conservador de fotografía del Museo Fuji de Japón, donde abordaba cuestiones como el tipo de cámara que tomó la imagen y los modelos usados por ambos. Amigos de Penco como los fotógrafos José Luis Revuelta y Juanma Vacas le ayudaron con la investigación. "El que la imagen se hubiese tomado con una Reflex Korelle -la cámara que, según Irme Shaber, biógrafa de Gerda Taro, empleó la reportera entre agosto y septiembre de 1936- y no con la Leica que usaba Capa ha abierto un nuevo camino provocando, en mi caso, serias dudas acerca de quién fue verdaderamente la persona que pulsó el disparador". La Reflex Korelle hacía fotos cuadradas y la de Capa, rectangulares, así que las fotos en formato cuadrado, pese a que estuvieran firmadas todas por Capa, se atribuyen a Taro, y las rectangulares a su compañero. El público conoce una versión rectangular de la foto debido a que fue cortada así para las revistas donde se publicó, pero todo indica que el formato original era cuadrado. Como las fotos de Taro.

"Aquí solo hay dos verdades: que la foto existe en papel y que se sacó en Espejo. Yo no voy en contra de Capa, pese a lo que crean algunos, sólo pretendo abrir camino en la investigación, y que cuando miremos a 'Muerte de un miliciano' al menos nos acordemos de Gerda Taro". ¿Alguna vez se sabrá toda la verdad? "Es muy difícil, esta foto guarda muchas sorpresas".