El subcomisario de Policía Erazo Maya consigió huir y refugiarse en la zona de combate donde aparecieron los cadáveres
Siguen la confusión sobre cómo y cuando se produjo el tiroteo: el ministro de Defensa dice que coincidió con la operación militar y el presidente Santos culpa exclusivamente a la guerrilla
Los familiares culpan a la guerrilla y al Gobierno
Familiares de los cuatro rehenes asesinados atribuyeron hoy tanto a las FARC como al Gobierno la responsabilidad de las muertes de sus parientes, que no pudieron recuperar la libertad después de más de doce años de secuestro.
"Tanto el Gobierno como las FARC son unos asesinos", sentenció en declaraciones la hermana del fallecido mayor de Policía Elkin Hernández Rivas, cautivo desde el 13 de octubre de 1998.
Recordó que al Ejecutivo "siempre se le pidió que no hiciera un rescate militar porque sabían el costo de un rescate militar".
Corrió y se internó en la selva. Según informan, fue perseguido por tres terroristas de la organización de las FARC, quienes incluso en su persecución le lanzaron granadas
El Ejército colombiano ha encontrado vivo al suboficial de la Policía Luis Alberto Erazo Maya en la misma zona de combates del sur del país donde horas antes hallaron muertos a los
otros cuatro cautivos de las FARC, informaron fuentes oficiales. El ministro de Defensa de Colombia, Juan Carlos Pinzón, explicó en una declaración pública que cuando Erazo escuchó los disparos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a sus cuatro compañeros, "tomó la decisión de salir corriendo".
"Corrió y se internó en la selva. Según informan, fue perseguido por tres terroristas de la organización de las FARC, quienes incluso en su persecución le lanzaron granadas", añadió Pinzón antes de decir que Erazo resultó herido, pero logró esconderse. El ministro agregó que "hacia las 18.40 de la tarde (23.40 GMT)" Erazo escuchó las motosierras que fueron utilizadas para limpiar la vegetación y permitir la entrada de los helicópteros del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía que iban a identificar los cuerpos, y se les acercó.
"Él se aproximó a la zona donde se encontraban las tropas en una condición bastante, bastante aceptable", apostilló. El titular de la cartera de Defensa celebró "la vida y el regreso a la libertad del sargento primero Erazo de la Policía Nacional", una buena noticia empañada por la muerte de sus cuatro compañeros de cautiverio, ejecutados por los guerrilleros en una zona rural del municipio de Solano, en el selvático departamento de Caquetá.
Los otros cadáveres
Los cuerpos del sargento mayor del Ejército José Libio Martínez Estrada y los integrantes de la Policía Nacional: el coronel Edgar Yesid Duarte, el mayor Elkin Hernández Rivas y el intendente jefe Álvaro Moreno, fueron encontrados sin vida. Según explicó en una rueda de prensa anterior el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, tres de ellos recibieron impactos de bala en la cabeza y el cuarto en la espalda.
Erazo había sido secuestrado junto con Moreno en el asalto a una comisaría de policía en el municipio de Curillo, Caquetá, el 9 de diciembre de 1999, cuando era sargento segundo. Su hermana, Flor Erazo, celebró en la emisora colombiana RCN Radio que pudiera haber escapado del fusilamiento de las FARC, pero culpó al Gobierno de la muerte de los cuatro secuestrados por haber acometido una operación de rescate militar.
Pinzón admitió con anterioridad que el fusilamiento de los tres policías y el soldado se realizó en el transcurso de una operación militar que había comenzado 45 días atrás, y en la que un soldado resultó herido y fue capturada una guerrillera. Sin embargo, el presidente del país andino, Juan Manuel Santos, insistió en que las FARC son las "únicas responsables" de una acción que calificó como "lo más cruel" que se había visto en mucho tiempo, pues fueron los guerrilleros quienes perpetraron el secuestro de los fallecidos y quienes "apretaron el gatillo".