"No esperábamos tanta arrogancia, grosería y falta de ética"
El primer ministro ruso, Vladimir Putin, ha expresado su malestar por las caracterizaciones que hace EEUU de él y del presidente, Dimitri Medvédev en los cables diplomáticos, al afirmar que no se esperaba tanta "arrogancia, grosería y falta de ética".
En una entrevista concedida a Larry King, de la cadena CNN, Putin ha asegurado que las afirmaciones por parte de diplomáticos estadounidenses en uno de los cables de que él es 'Batman' y Medvédev es 'Robin' tienen como fin "deshonrar" a uno de los dos.
El primer ministro ruso afirma que esa caracterización tiene que ver en realidad con la "interacción" entre ambos líderes, algo que, ha dicho, "es un factor importante en la política interna de este país". Eso sí, "para ser honesto, no nos esperábamos que esto se haría con tanta arrogancia, tanta grosería y de forma tan poco ética", ha dicho Putin, quien, no obstante ha considerado que la filtración de más de 250.000 cables diplomáticos "no es una catástrofe".
El primer ministro también se ha referido a uno de los cables en el que el secretario de Defensa de EEUU, Robert Gates, dijo a su homólogo francés que "la democracia rusa ha desaparecido y el Gobierno es una oligarquía dirigida por los servicios de seguridad".
Putin ha rechazado tajantemente esta afirmación y ha asegurado que Gates estaba "muy equivocado". Insaó además a las autoridades estadounidenses a no interferir en los asuntos internos de Rusia.
Rusia es un "virtual estado mafioso" donde el primer ministro Vladimir Putin "gobierna entre bastidores" por encima del presidente Dimitri Medvédev, según nuevos documentos diplomáticos filtrados por Wikileaks.
A pesar de su cargo, Medvédev no toma "ninguna decisión importante" sin preguntar a Putin, señala un cable diplomático difundido por las cinco publicaciones que han tenido acceso previo a los documentos del portal Wikileaks.
La relación entre Putin y Medvedev, que previamente en otro cable filtrado había sido descrita por un funcionario estadounidense como la de los personajes de ficción Batman y Robin, revela que Medvédev consulta de forma "casi siempre oscura para el mundo exterior" con el primer ministro, Vladímir Putin. El embajador estadounidense en Moscú, John Beyrle, describía así las relaciones entre los dos principales líderes rusos en un informe enviado en el mes de noviembre de 2009 al director del FBI Robert Mueller para una visita a Rusia.
Las notas de la embajada de EEUU en Moscú también alertan sobre la implicación de la mafia y el crimen organizado en los diferentes niveles del Gobierno ruso. "Los vínculos directos del Gobierno de Moscú con el crimen han llevado a algunos a considerarlo disfuncional, y a asegurar que el Gobierno actúa más como una cleptocracia", explica Beyrle.
Desconfianza hacia los servicios de seguridad
Igualmente, se desconfía de la 'siloviki' (denominación rusa de los ministerios de Defensa, Interior y Seguridad), que "se parecen más a la 'Ojrana' (la policía secreta zarista) que a instituciones de seguridad occidentales", según los cables. El jefe de la legación diplomática de EEUU en Moscú califica a los jefes de la 'siloviki' de "protegidos de Putin" y señala que "dominan la economía y los servicios de seguridad", enfrentados en muchas ocasiones a Medvédev quien es descrito como "socio menor" y un "firme abogado de la modernización económica, política y tecnológica".
Beyrle añade que "analistas independientes creen que en los servicios de seguridad hay personas vinculadas con el crimen organizado". El oscuro panorama de Rusia dibujado desde la embajada estadounidense en Moscú se completa con la 'silovki' "empleando la ley contra sus enemigos" y "transformando los juzgados en armas". También el Ministerio de Exteriores del Reino Unido coincide en estos señalamientos cuando el director del servicio británico para Rusia, Michael Davenport, califica en otro cable a Rusia como una "autocracia corrupta".
En los telegramas hechos públicos también se informa que los funcionarios de EEUU creían que era probable que Putin conociera la operación para asesinar a Alexander Litivinenko en Londres en 2006. Asimismo, se informa sobre el soborno como un sistema de impuestos paralelo que permite el enriquecimiento de funcionarios, policías y el sucesor de la KGB, el servicio de seguridad federal (SFS).
Los cables publicados denuncian también amenazas al personal de la embajada de EEUU y de otros países occidentales tras las "revoluciones de colores" en Georgia (2003) y en Ucrania (2004), ya que los servicios rusos "culpan" a EEUU y sus aliados de impulsar esas "revoluciones". "El hostigamiento contra todo el personal de la Embajada se ha disparado en los últimos meses a un nivel no visto en muchos años", afirma Beyrle. "El personal de la Embajada ha sufrido ataques personales calumniosos y falaces en los medios. Los familiares han sido víctimas de afirmaciones psicológicamente aterradoras (...). No tenemos dudas de que esta actividad viene del SFS", agrega el embajador.