Ocupa el puesto número 42, lo que la sitúa en uno de los últimos puestos de la Unión Europea
El informe atribuye la caída a "un negativo cálculo de los mercados laborales y financieros" y "al bajo nivel de sofisticación de negocios del país"
«España recuperará puestos con la reforma laboral»
A su juicio, el informe refleja que es la "inflexibilidad" del mercado laboral la que hace que España descienda en los índices de competitividad, a lo que añadió que a este tipo de listas siempre hay que darles un "valor relativo".
El estudio, ha subrayado, "pone el acento en la falta de flexibilidad de nuestro mercado laboral", algo que, precisamente hoy, "creemos que va a tener una respuesta", ha afirmado Salgado. En su opinión, si sale adelante la reforma, a partir del próximo año España tendrá una regulación laboral que le permitirá, sin duda, "escalar en ese ránking de competitividad".
España ha caído nueve puestos con respecto al año pasado y se ha colocado en el número 42º en el
Informe de Competitividad Global 2010-2011, elaborado por el Foro Económico Mundial (FEM) y presentado en la ciudad de Pekín. Suiza, Suecia y Singapur, por este orden, encabezan los tres primeros puestos del informe.
El estudio, que elabora un grupo de economistas coordinados por el español Xavier Sala-i-Martín, analizó los datos de 139 economías del planeta, teniendo en cuenta magnitudes macroeconómicas como el tamaño del mercado, las políticas económicas, la legislación, las infraestructuras, el I+D y la situación del mercado laboral.
El Foro Económico Mundial ha colocado a España en el puesto 42, con 4,49 puntos, inmediatamente detrás de Puerto Rico y un puesto delante del archipiélago caribeño de Barbados. España se ha situado un año más en los últimos puestos de la Unión Europea, superando a Italia (48º) pero lejos de naciones como Alemania (5º), Finlandia (7º), Holanda (8º), Dinamarca (9º), Reino Unido (12º) o Francia (15º).
Inflexibilidad del mercado laboral
La caída de nueve puestos de España, destaca el informe, "es en gran parte atribuible a un crecientemente negativo cálculo de los mercados laborales y financieros, además de por el nivel de sofisticación de los negocios del país". No obstante, España ha sido por segundo año calificada como el decimotercer mayor mercado para las compañías nacionales y también se ha valorado positivamente su adecuación tecnológica (30º, un puesto menos que en 2009), sus infraestructuras de alto nivel (14º) y sus altos niveles de educación y formación (31º).
Sin embargo, el informe ha criticado con dureza un año más "la alta inflexibilidad del mercado laboral" (ocupando uno de los últimos puestos del ránking, el 130º), lo que según los economistas "desalienta la creación de trabajo, una cuestión de especial preocupación con el alto y persistente desempleo en el país".