La oposición pedirá que la ordenanza de veladores no perjudique a los hosteleros, «porque bastante tienen ya con la crisis». PNV, PSE y Bildu valoraron ayer el borrador de la normativa municipal elaborada por el Gabinete Maroto para regular de una vez por todas la colocación de sillas, mesas y demás instalaciones auxiliares -como sombrillas, estufas o protecciones laterales- en las calles de Vitoria. Los partidos asistirán hoy a la primera reunión del grupo de trabajo que debatirá el articulado definitivo. De momento, el PP ha planteado que los veladores cubiertos estén prohibidos en el Casco Medieval y en las plazas de la Virgen Blanca, España y Fueros. El documento también defiende que la instalación del mobiliario dependa de la anchura de la acera o de la calle para cumplir la Ley de Accesibilidad, lo que a juicio de los grupos «puede generar problemas en la 'almendra'».
A Borja Belandia, del PNV, el borrador de ordenanza le genera «varias incógnitas», porque, a su juicio, «es necesario aclarar qué se quiere favorecer o dificultar». El edil jeltzale cree que el documento definitivo debería beneficiar a la ciudad desde dos puntos de vista. «Primero debería ser bueno para el sector, que tiene que reactivar su actividad. Y segundo, debe servir para generar empleo a través de las empresas que se dediquen a montar y desmontar terrazas cubiertas».
«Es calcada»
La socialista Marian Gutiérrez ratificó la dificultad de «conjugar los intereses de la hostelería, los derechos de los vecinos y la obligación de cumplir las leyes de accesibilidad». En principio, desveló que el borrador de ordenanza del PP «es calcado al que nosotros dejamos preparado durante la pasada legislatura, porque coincide en un 90%. Además, se han equivocado en la estrategia, porque no han hablado con los hosteleros y eso es un gran error». Al margen de todo ello, la edil pidió «concretar las tasas de ocupación de vía pública» y articular una línea de ayudas para renovar los veladores.
Antxon Belakortu, de Bildu, aseguró que «no se pueden crear problemas donde no los hay», en especial referencia a los bares del Casco Viejo. «Por ejemplo, se dice que en las calles que tengan 6,4 metros de anchura o más se podrán colocar mesas bajas o altas de doble altura con taburetes a 1,80 metros de la fachada este. Y que la instalación deberá garantizar, al menos, un itinerario para servicios motorizados de 4 metros en el lateral oeste. Habrá que ver las consecuencias de esto si se aprueba. Y también hay que evitar la arbitrariedad diciendo que se estudiará cada caso».
PSE y la coalición abertzale respaldaron que las plazas del centro no tengan terrazas cerradas «si se acapara el espacio público». El PNV apostó por «no descartar nada todavía».