Le tenían bajo vigilancia y cayó con todo el equipo. Un hombre de 39 años de edad, el responsable de un bar del barrio Zaramaga, fue detenido durante la madrugada del miércoles acusado de traficar con drogas desde el establecimiento que regentaba.
El dispositivo se inició el martes por la noche. La Ertzaintza se apostó fuera del local al que las últimas investigaciones llevadas a cabo en la ciudad en relación al tráfico de drogas apuntaban como «posible lugar de venta de sustancias estupefacientes». Los agentes comprobaron cómo, en la hora siguiente, «varias personas entraban al local abandonándolo poco después sin tiempo para tomar una consumición». Así que, ante la sospecha de que el objetivo real de estos clientes podría ser el de «adquirir droga», los integrantes de la operación accedieron alrededor de media noche al establecimiento «para realizar las necesarias verificaciones».
Identificaron al responsable del bar y junto al tirador de cerveza vieron cómo guardaba una navaja con restos de una sustancia marrón. En la ropa le encontraron una bola de hachís, así como «algún cogollo de marihuana», según el Departamento de Interior. Durante las siguientes horas, se procedió al registro del establecimiento hostelero, y en las máquinas frigoríficas no había únicamente helados y refrigerios. Escondidos se hallaban varios envoltorios con cocaína -alrededor de 250 gramos-, numerosas bolas de hachís, instrumental para pesar y manipular estas sustancias, además de una considerable cantidad de dinero. Ante esta situación, la Ertzaintza procedió al arresto del presunto traficante y ayer mismo fue puesto a disposición judicial.
Jóvenes ladronas
Por otra parte, la Ertzaintza también detuvo el miércoles a dos jóvenes mujeres, de 20 y 16 años de edad, acusadas de robar la cartera a una ciudadana poco antes de las cinco de la tarde cuando se encontraba a las puertas de un colegio.
Las ladronas fueron avistadas por un particular mientras sustraían el objeto del bolso a la víctima. Éste contactó con la Policía vasca para informar de lo que había visto y de que había decidido perseguir a las chicas, con lo que conocía su paradero. Una patrulla se aproximó a la zona, cerca de la calle Fueros y localizó a las presuntas carteristas. Los agentes trataron de identificar a éstas sin lograrlo porque no llevaban documentación, y tras hablar con la víctima de robo, las dos jóvenes fueron detenidas.