Reducir el absentismo laboral será uno de los objetivos del Gabinete Maroto para esta legislatura. Una meta que se pretende alcanzar a través de la mesa de seguimiento constituida por personal del departamento de Función Pública y todos los sindicatos que representan a los empleados locales. El objetivo principal de la comisión, que celebró ayer su primera reunión, será el de cifrar el porcentaje de las bajas registradas y abordar fórmulas para controlar y reducir el número de ausencias de los funcionarios en sus puestos de trabajo.
El acuerdo entre el Gabinete Maroto y las centrales se produce tras el polémico tijeretazo que llevó a la huelga al personal municipal la pasada legislatura, bajo el mandado del socialista Patxi Lazcoz. El exregidor aplicó descuentos salariales para reducir el coste que genera el absentismo a las arcas de la Administración local, ya que el promedio de bajas se situaba en junio de 2010 por encima de los 6 puntos. La medida llevó a la plantilla municipal de trabajadores, formada por cerca de 3.000 personas entre funcionarios de carrera, interinos y contratados por obra, a convocar diversas movilizaciones y protestas como varios encierros o la de atender con mascarilla al público. Los paros provocaron el cierre de algunos centros cívicos.
Con la llegada de 2011, sin embargo, Lazcoz reembolsó el importe correspondiente a las bajas laborales solicitadas entre julio y diciembre del año anterior, debido a que el absentismo había caído casi dos puntos, en concreto hasta el 4,03%. Un dato que, por desgracia para las arcas de la ciudad, ha vuelto a crecer y de nuevo sitúa a la tasa estructural en seis puntos y medio, según informó ayer el Ayuntamiento. Desde ahora, con la creación de la comisión de seguimiento, el porcentaje se someterá a un control mediante reuniones mensuales que buscarán vías para que la gráfica de las ausencias de empleados no alcance picos.
Bomberos, los que menos
Y es que hay puestos de trabajo, todos de funcionarios de carrera, que en el último año se acercaron e incluso superaron el 30% dentro de la estadística que mide las faltas al trabajo por enfermedad. Ahí se sitúan técnicos de laboratorio o ayudantes de lavandería. También destacan cargos como vigilante de aparcamiento, psicólogo, guarda de albergue o empleado en el archivo, que superan el 10%. Puestos en actividades socioculturales, auxiliar de enfermería, arquitecto técnico o trabajadora social se sitúan, por su parte, por encima de los cinco puntos.
En el otro extremo se encuentran bomberos (2,65%), administrativos (3,51%) o el personal de limpieza (1,99%); todos ellos cargos que aglutinan a más de 60 empleados locales. Otros empleos que en 2010 anotaron cifras bajas -aunque con menos de veinte trabajadores, lo que influye a la hora de calcular porcentajes- son los de cabo (3,74%), director de escuela infantil (2,23%), o delineante (0,69%).