Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Viernes, 10 febrero 2012

Mundo

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Cinco meses plagados de desencuentros, que llevaron incluso al designado primer ministro, Saad Hariri, a tirar la toalla, han tenido que transcurrir desde las elecciones celebradas el 7 de junio para que Líbano vislumbre la formación de un nuevo Gobierno. El viernes por la noche, la oposición que incluye al cristiano Michel Aoun y encabeza el partido chií Hezbolá emitía un comunicado en el que hacía publica su aceptación a integrarse en un Ejecutivo de Unión Nacional, que el propio Hariri podría anunciar pronto.
«Sólo faltan los retoques finales y la composición quedará completada este fin de semana», declaraba ayer el diputado Okab Sakr, perteneciente a la mayoría legislativa leal al líder suní, que en los últimos comicios se alzó con 71 de los 128 escaños en juego.
El pacto alcanzado pasaría por el reparto de treinta carteras ministeriales. De ellas, quince corresponderían a la coalición de Hariri -el llamado movimiento '14 de marzo'-, diez a la minoritaria alianza '8 de marzo' reunida en torno a Hezbolá, mientras que las otras cinco, que incluyen los puestos clave de Defensa e Interior, serían nominadas por el presidente, Michel Suleiman.
La fórmula 15-10-5 satisfaría la exigencia de la oposición de mantener un derecho de veto y la de Hezbolá, a quien el Gabinete no obligará a dejar las armas.

Vocento
SarenetRSS