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ALAVA - VIZCAYA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Sábado, 11 febrero 2012

Álava

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El cucurucho de siete unidades sigue costando un euro, como en 2007 Los vendedores prevén buenas ventas por la «mejor calidad» del producto

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La crisis ya congeló el precio del cucurucho de castañas el pasado otoño, y la situación se repite este ejercicio porque la recesión económica no remite. Los castañeros que han colocado las trece emblemáticas locomotoras por la ciudad han decidido no aumentar el precio del producto y mantenerlo igual que hace dos años, es decir: siete castañas siguen costando un euro.
Pese a todo, Manuel Sáinz, uno de los castañeros más veteranos de la ciudad -el del cruce de San Prudencio con Dato- augura una temporada mejor que la anterior. «El año pasado hubo muy pocas castañas, eran pequeñas y muchas estaban sapadas. Este año son más grandes y parece que hay más, por lo que el precio de la materia prima es menor», explica.
Ni sacar las manos
En opinión del vendedor, el problema de la bajada del consumo de este producto tan emblemático estriba en un cambio de costumbres. «Antes, cuando hacía mucho frío, se vendían muchos kilos. Hoy se vende más cuando la temperatura está entre los ocho y los trece grados. Cuando baja más, la gente ni saca las manos de los bolsillos», afirma Sainz. Aun así, asegura vender una media de 13 kilos al día entre semana, y casi el doble los viernes y sábados. «Es un producto que hay que comerlo en la calle. En casa ni se hacen, ni saben igual», advierte Charo Santamaría, una clienta habitual de este puesto.
«Es una profesión muy dura pero cuando uno es joven, es muy vacilona», reconoce el castañero. Éste, que lleva en el negocio desde 1986 y tiene tres puestos más, compagina la venta de castañas en el otoño, con el despacho de helados en verano. «Cada cuatro años salen a subasta los puestos y cada uno tiene su aquel. En San Prudencio, por ejemplo, cuando más se vende es de seis a ocho y media de la tarde, pero en otros lugares, dependiendo de dónde se ubiquen, ya sea frente a un colegio o cerca de una parada del tranvía, la cosa cambia».
Asimismo, indica que cuando más se vende es desde que empiezan, este año el viernes 16 octubre, hasta diciembre. «Después, hasta mediados de enero, la novedad y las ventas bajan».

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