Se niega a que ETA marque la agenda política de Euskadi. Por eso, el diputado general, Xabier Agirre, defiende la «legitimidad» de Ibarretxe para plantear una consulta sobre el futuro del pueblo vasco y su encaje en España pese a que la banda terrorista está en plena actividad. Asegura que «en contra de lo que se dice», la consulta «no es un planteamiento nacionalista bajo ningún concepto». Y aunque reconoce que las Juntas Generales se han posicionado en contra de ella, pide que los alaveses sean parte de la solución al problema vasco.
-Acaba de conocerse que su antecesor, Ramón Rabanera, vuelve a estar en el punto de mira de ETA. También el concejal de Eibar Benjamín Atutxa, el juez Marlaska, la Ertzaintza... ¿La consulta impulsada por Ibarretxe es una buena solución para erradicar esta lacra?
-No creo que sea una buena solución, es la solución. Al final, ¿qué se se plantea en la consulta?: Oiga, ¿está de acuerdo en que se pueda producir un final dialogado de la violencia siempre que ETA manifieste de manera categórica que deja la violencia para siempre? Y la segunda pregunta: ¿estaría de acuerdo, en que producido lo anterior, se formara un mesa de diálogo entre todos los partidos para buscar un acuerdo entre todos de cara a formular ese derecho a decidir del pueblo vasco? La clave es el diálogo y el diálogo es la solución.
-Si se exige a ETA que deje la violencia, ¿por qué no aparecen sus siglas en el enunciado de las preguntas?
-No lo sé, yo no las redacté. De todos modos, cuando se plantea una consulta no vinculante en la comunidad autónoma del País Vasco y se habla de un final dialogado de la violencia, me imagino que no está refiriéndose a Al-Qaeda o Hezbolla.
-Se ha declarado acérrimo defensor de la iniciativa del lehendakari. Sin embargo, fue él, sin que nadie se lo preguntara, quien dijo que se celebraría en ausencia de violencia. ¿Está incumpliendo su palabra?
-No, porque el planteamiento se hizo en un contexto concreto de tregua o alto el fuego. Siempre digo lo mismo, si ahora cambiamos, ETA estaría marcando definitivamente nuestra agenda para cualquier movimiento político. Por la misma regla de tres, como ETA actuaba, no hubiera podido plantearse el referéndum constitucional, el del Estatuto de Gernika...
-La ley salió adelante gracias a un voto de EHAK. ¿Le avergonzó este apoyo como así le ocurrió a su compañero de partido y alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna?
-No. Las mayorías parlamentarias son las que son. Mi partido no dijo si se podían presentar a las elecciones o no. Alguien lo dijo, alguien se lo permitió. Por eso, su representación es totalmente legítima y no hay nada que decir.
-Si finalmente la Ley de Consulta es derogada por el Constitucional, ¿cuál es la respuesta que a su juicio debería dar su partido?
-No lo sé. No me voy a arrogar la dirección de mi partido.
-¿Sigue pensando que el PSE y el PP temen más la respuesta de la consulta que a las preguntas?
-Por supuesto. De otra forma no se comprendería todo el revuelo que se ha organizado... Todo un país revolucionado por dos preguntas que son inocuas en el sentido que se quiere plantear de ruptura.
-Ante esta tesitura, ¿la mejor consulta serían unas elecciones anticipadas? Sólo tienen que incorporar la papeleta con las respuestas ya marcadas en su programa electoral.
-No me parece que sea lo mismo celebrar unas elecciones que una consulta concreta. Remarco lo de consulta porque de forma intencionada se sigue hablando en muchos foros de referéndum cuando no lo es.
-¿Le vale una mayoría del 51% para decidir el futuro de un país?
-Sí. ¿Sabes por qué? Porque si ese 51% es contrario al planteamiento que nosotros defendemos, entonces valdría sin ningún genero de dudas.
-Con los partidos peleándose por ser los más centristas y los campeones del diálogo, ¿por qué el PNV se empeña en echarse al monte con este tipo de propuestas?
-Eso lo dice usted. El PNV tiene 116 años de existencia y nunca ha planteado cosas distintas a las de ahora. Es inaudito, me parece kafkiano que el PP y el PSE nos exijan el cumplimiento de la ley cuando ellos llevan 30 años incumpliendo de manera sistemática una Ley Orgánica como el Estatuto.
Más unión sin Imaz
-Aseguró que «si ser radical es defender los derechos de este país o una consulta, yo estoy orgulloso de serlo». Llegado el caso de la celebración de un plebiscito para que los vascos decidan su futuro dentro del Estado, ¿defendería con tanta vehemencia que los alaveses también hicieran lo propio respecto a Euskadi?
-Se está adelantando un montón de estaciones. Si el Constitucional dice que sí se puede celebrar esa consulta, lo primero que tengo que ver es qué consenso somos capaces de alcanzar entre todos los partidos para saber qué relación con el Estado desea este pueblo. Esto es lo fundamental, alcanzar ese acuerdo.
-Preside un territorio en el que 29 de los 51 junteros pertenecen a fuerzas constitucionalistas. ¿Por qué en el territorio menos nacionalista se afanan en seguir a pies juntillas la ortodoxia más soberanista del PNV?
-A veces, parece que nos negamos a leer lo que dicen esas dos preguntas. ¿Me puede decir dónde está la ortodoxia o el soberanismo exacerbado y montaraz que usted plantea? Yo, sinceramente, no lo veo.
-Pues en sólo un año, su Gobierno ha recibido dos abultadas derrotas en las Juntas Generales sobre los planes del lehendakari. ¿El 'no' de la mayoría de los alaveses sirve para algo?
-Nadie puede negar que hay un posicionamiento de las Juntas Generales en este respecto. Otra cosa es que crea que los alaveses deben participar en la solución del problema político de este país. Y la consulta es un paso en esta dirección.
-Por cierto, el presidente de las Juntas, el popular Juan Antonio Zárate, ha denunciado que el lehendakari se ha negado a recibirle para transmitirle este pronunciamiento. ¿A qué atribuye este «desprecio» denunciado por el PP y el PSE?
-Desconocía ese dato y porque no le ha recibido hasta ahora. Pero no creo que sea por desprecio.
-Sondeo tras sondeo, el PNV sigue perdiendo adeptos. La última encuesta del Euskobarómetro habla de empate técnico con los socialistas. ¿La consulta da o quita votos?
-Si yo supiera eso... Pero creo que una amplia mayoría de esta sociedad quiere la consulta, incluso votantes del PSE y del PP. En contra de lo que se dice, la consulta no es un planteamiento nacionalista bajo ningún concepto.
-¿Qué les diría a aquellos que piden un cambio de color político en el Gobierno vasco por mera higiene democrática?
-La mayor higiene democrática es que los ciudadanos se pronuncien en las urnas cada cuatro años. Y si una determinada formación lleva gobernado 20 ó 30 años es porque los ciudadanos así lo han decicido.
-¿Ibarretxe está agotado como candidato jeltzale?
-En absoluto. Estuve con él hace semana y media y le vi pletórico, con las ideas muy claras. El lehendakari es un hombre muy íntegro que se cree de verdad lo que plantea.
-¿Y el tripartito vasco PNV-EA-EB? Para dirigentes de su partido, como su homólogo vizcaíno, José Luis Bilbao, la respuesta está clara: Sí.
-Lo dije en su día y lo reitero. Es absolutamente desleal hacer determinadas manifestaciones fuera de casa cuando no se han hecho antes dentro. Parece que hay altos cargos que no se han leído la ponencia política. Y si la han leído y no les gusta. hacer. Aquí no está nadie obligado.
-¿La marcha de Imaz ha logrado cerrar las cicatrices que la consulta de Ibarretxe está provocando? ¿Hay más unidad que antes?
-Sí, probablemente.