La suspensión del decreto ha sido planteada en un recurso que el PP interpuso el pasado lunes en la Sala de lo Contencioso Administrativo, junto a varios parlamentarios que actúan en calidad de padres. Barreda y Oyarzábal explicaron que la argumentación jurídica se desarrollará con más detalle en los próximos días. Ambos criticaron la pretensión del consejero Tontxu Campos de «suprimir» los modelos A, B y D para reemplazarlos por un modelo único que utilizar el euskera como única lengua vehícular», y en el que el castellano «pasa a tener una formulación anecdótica».
Iñaki Oyarzábal invitó a los padres a movilizarse para que sus hijos puedan estudiar en la lengua que elija la familia. El parlamentario advirtió de que, a fin de cuentas, los planes del Gobierno vasco afectarán a la calidad de la enseñanza que se imparte en la comunidad autónoma.
Los populares acusaron al Ejecutivo de Ibarretxe de poner la educación al servicio «del adoctrinamiento nacionalista» y de establecer una «dicotomía entre lo vasco y lo español», tratando ambos conceptos «como realidades completamente opuestas y radicalmente diferentes».






