
LOS DATOS
Sorprendidos de que se haya procedido a la definitiva recalificación de suelo no urbanizable «especialmente protegido para usos agrícolas y vinícolas», y preocupados por el hecho de que las obras de urbanización pudiesen iniciarse a finales de año, los ecologistas riojanos sostienen en su comunicado de prensa que el proyecto «no es sostenible desde ningún punto de vista».
Es la más contundente de las afirmaciones que se recogen en un documento que advierte sobre los «gravísimos problemas» que podría acarrear una actuación de esta magnitud.
Además de catalogar como «crimen para la naturaleza» la creación de «un manto verde estéril que se nos vende sólo desde la perspectiva económica», el CER recuerda que el proyecto sigue «sin dejar claro de dónde se obtendrá el agua» para mantener un campo de golf que, de acuerdo con los datos facilitados por el colectivo, «necesita tanta cantidad de agua como una ciudad del tamaño de Haro».
Problemas diversos
Aunque el apunte que consideran más llamativo, y al mismo tiempo más perjudicial para el desarrollo social y urbano del municipio jarrero es el hecho de que el proyecto es concebido como «un asentamiento segregado del núcleo urbano, creando graves problemas en la ordenación de los recursos y las infraestructuras. Se tratará», apuntan, «de una ciudad de segunda vivienda que quedará vacía durante los meses de invierno pero que tendrá que ser mantenida; habitada por gente no empadronada que no contribuirá de la misma manera a los impuestos (...) Además, en el 'resort' se les ofertarán servicios suficientes, por lo que dudamos que repercuta positivamente en la economía local».
En Haro, argumentan, «existen muchas más necesidades» que exigen una respuesta inmediata como la restauración y limpieza del Casco Antiguo, la recuperación ambiental del río Tirón, el planeamiento de una ciudad alternativa al uso del vehículo o la realización de planes de ahorro energético».






