El Juzgado de lo Social 2 de Vitoria escenificó ayer una vez más las posturas encontradas del Alavés y Carreras. El cuarto juicio entre ambos trató de dar luz a lo ocurrido el 29 de noviembre de 2006 en el vestuario de Mendizorroza. Aquella mañana, el defensa recibió de Cos la apertura de un primer expediente por menospreciar al entonces entrenador y a Piterman, que lo colgó de la pizarra ante la curiosidad de sus compañeros. Poco después, cuando accedió el presidente a la caseta y observó el documento, se entregó a un discurso ofensivo contra Carreras, asunto ya enjuiciado y sentenciado a favor del futbolista.
Ayer, De Lucas y Edu Alonso tuvieron que declarar, el primero propuesto por el Alavés y el segundo, por Carreras. Fuera de la sala se quedaron Astudillo y Cos, a quienes finalmente no se reclamó. Los dos testigos respondieron ante la jueza que aquel día vieron a su compañero con el expediente, el cual después apareció sobre el tablón; apreciaron en Carreras «cara de incredulidad»; negaron que se mofara de Cos y Piterman y relataron por último que, tras entrar el presidente, éste dedicó «un monólogo» al plantel, más bien una retahíla de insultos a Carreras, quien ni pudo defenderse.
La confesión de De Lucas y Edu Alonso avaló la versión de Carreras y su abogado. Ambos mantuvieron que no hubo ni mofa ni insultos a Cos y Piterman después de recibir el expediente y que si lo expuso en la caseta fue para que lo contemplara el resto del plantel. En cambio, el Alavés trató de defender la mala fe del jugador sancionado y un comportamiento ofensivo e insultante por su parte.